Los ministros de Exteriores de la Unión Europea (UE) analizarán hoy en una reunión extraordinaria la situación en Mali, donde Francia ha lanzado una ofensiva para detener el avance de los grupos salafistas que controlan el norte del país.

Convocados de urgencia por la jefa de la diplomacia europea, Catherine Ashton, los ministros compartirán parte de la reunión con su homólogo maliense, Tieman Hubert Coulibaly, que se encuentra en Bruselas.

La UE ya ha dejado claro que, como bloque, no participará en las operaciones de combate en Mali, aunque varios Estados miembros han aportado apoyo logístico al Ejército francés y otros están estudiando hacerlo.

Los Veintisiete, a su vez, tienen previsto enviar una misión militar para formar a las tropas malienses, un operativo ya previsto desde el pasado año pero cuya planificación se ha acelerado con el agravamiento de la crisis.

Hoy, Ashton propondrá a los ministros aprobar el "establecimiento" de la misión, un paso intermedio hacia el despliegue, que, como muy pronto, recibiría luz verde a mediados de febrero.

La misión europea contará con 200 formadores, que se encargarán de entrenar a unos 3.000 soldados locales y de mejorar las estructuras de las fuerzas armadas de Mali.

Estarán acompañados de un contingente que debe garantizar su protección y que elevará el total de efectivos de la misión hasta 400 ó 500.

Fuera del plano militar, los ministros de Exteriores analizarán el apoyo logístico y financiero que la UE dará a la fuerza multinacional africana (AFISMA) que intervendrá en Mali bajo mandato de la ONU.

Según fuentes comunitarias, por ahora no hay cifras concretas, pero sí un "consenso" para que Europa tenga un papel importante en la financiación de esa misión.

Además, los Veintisiete estudiarán un posible desbloqueo de la ayuda a la cooperación destinada a Mali, suspendida desde el golpe de Estado del pasado año.

En total, la UE tiene congelados dentro de distintas partidas unos 230 millones de euros, que podrían ser liberados si las autoridades malienses se comprometen a una hoja de ruta clara para devolver el Estado de derecho y la democracia al país.