La mayor cadena de supermercados de EE.UU., Walmart, en cuyos establecimientos se pueden adquirir armas de fuego, enviará mañana "una delegación" a la reunión que se celebrará en la Casa Blanca para tratar de buscar remedios a la violencia con armas.

Walmart, que en un principio declinó acudir al encuentro, "cambió de opinión", según un comunicado difundido a través de la cadena CNN, en el que la mayor compañía de venta al por menor de todo el mundo admitió haber "subestimado el sentimiento público" con respecto a estos encuentros.

Estos días, por encargo del presidente Barack Obama y a raíz del tiroteo sucedido en diciembre en un colegio de Newtown (Connecticut), que conmocionó a todo el país, el vicepresidente, Joe Biden, está manteniendo reuniones tanto con asociaciones de víctimas de tiroteos como con grupos defensores de las armas, así como con otras partes involucradas.

En los supermercados Walmart, presentes en todo el país, se vende todo tipo de armamento y municiones.

Antes de la matanza de Connecticut se vendía, por ejemplo, el rifle "bushmaster", la versión civil del AR-15, y el arma que usó el presunto autor de la matanza de Newtown, Adam Lanza, pero su venta fue suspendida tras la masacre.

La disposición del gigante comercial Walmart -una de las tres compañías que más factura del mundo-, a reunirse con el Gobierno, para tratar la violencia con armas, representa un giro fundamental, según destacan los medios estadounidenses.

"Nos tomamos este asunto muy en serio y, por ello, mandaremos una delegación apropiada a Washington para que participe en el encuentro", indicaron desde la compañía.

La justificación que da la empresa por haber rechazado la invitación de la Casa Blanca en un primer momento es que sus "principales responsables" no podrán acudir a la reunión esta semana, por lo que Walmart optó por "trasladar su perspectiva sobre la cuestión" por adelantado a la oficina del vicepresidente.

Sin embargo, ante las "expectativas" que se generaron por un encuentro "en persona" entre representantes de la compañía y Biden, el "gigante" comercial rectificó su posición y anunció hoy que sí participará en la reunión.

Se calcula que la violencia generada por armas de fuego mata cada año a unas 30.000 personas en EE.UU.

En diciembre pasado, un joven con un rifle de asalto y otras dos armas mató a su madre en Connecticut, fue a una escuela donde mató a 20 niños y seis adultos y luego se suicidó.

Hoy Biden celebra la primera reunión para buscar soluciones a la violencia con armas y se reunió con familiares de víctimas de armas de fuego y con asociaciones defensoras del derecho a poseer y portar armas.