El presidente de Bolivia, Evo Morales, pidió hoy una investigación sobre el origen del dinero del estadounidense Jacob Ostreicher e insistió en que la Embajada de Estados Unidos se vale del empresario, recién liberado tras 18 meses en una cárcel boliviana, para atacar a su Gobierno.

Morales se refirió al tema en un discurso ante dirigentes de su partido y justificó las actuaciones del Gobierno contra la recién desmantelada red de funcionarios que extorsionaba a reos a cambio de su libertad o beneficios penitenciarios, entre ellos a Ostreicher.

Agregó que los diputados que piden investigar a los ministros en cuyos departamentos trabajaban los funcionarios ahora detenidos se comportan como "lacayos" de la Embajada de Estados Unidos porque lo que a su juicio deben hacer es investigar el dinero de Ostreicher.

"De dónde ha recibido ese gringo tanta plata, entregado a una colombiana, de dónde tiene esa plata. ¿Por qué no investigan eso", sostuvo Morales, en alusión a los 20 millones de dólares invertidos por Ostreicher en Bolivia por medio de una abogada colombiana.

El empresario estadounidense Jacob Ostreicher estuvo preso durante 18 meses, hasta diciembre pasado, acusado de un supuesto delito de blanqueo de capitales, pero asegura que los fiscales no presentaron ninguna prueba en su contra y que, en cambio, fue objeto de extorsiones.

Morales agregó que si en la investigación se prueba que sus ministros de la Presidencia, Juan Ramón Quintana; de Transparencia y Lucha Contra la Corrupción, Nardy Suxo, y de Gobierno, Carlos Romero, recibieron dinero de las extorsiones, deben ir a la cárcel.

"Si nos demuestran en esta investigación que por (medio de) cheques y por bancos ha llegado (dinero) a los ministros de la Presidencia, Transparencia y de Gobierno, a la cárcel", sostuvo.

No obstante, el mandatario defendió que los ministros no son responsables de la red de extorsiones formada por funcionarios intermedios técnicos y jurídicos.

El mandatario se refirió al tema en respuesta a sendas cartas que envió al Congreso y a la Vicepresidencia el abogado Boris Villegas, uno de los detenidos en este caso, quien asegura ser víctima de una "tramoya" supuestamente organizada por el Ministerio de Gobierno.

Morales rechazó la versión de Villegas y dijo que en el Gobierno no son tontos porque ya llevan siete años en el poder y saben "cómo controlar a los enemigos externos que están metidos acá a la cabeza de la Embajada de Estados Unidos", y que van a enfrentarlos.