El primer ministro de Eslovenia, Janez Jansa, dijo hoy que dimitirá si su formación, el conservador Partido Demócrata Esloveno (SDS), no le renueva su confianza después de que una comisión anticorrupción le acusara de irregularidades.

Según la agencia eslovena STA, el Consejo del SDS votará hoy la confianza de su presidente Jansa.

La Comisión estatal contra la corrupción afirmó ayer que Jansa, al igual que uno de sus rivales políticos, el alcalde de Liubliana, Zoran Jankovic, no había logrado explicar la gran diferencia entre los bienes que posee y sus ganancias reales.

El primer ministro declaró anoche a la televisión pública "TvSlo" que el informe de la comisión es "manipulador" y que se trata de un "intento" de desacreditarle.

No obstante, admitió que tardó en entregar ciertos documentos a la comisión, pero aseguró que los bienes que posee corresponden a su trabajo en los últimos 30 años.

Jansa está siendo juzgado desde diciembre de 2011 por un caso de grave corrupción, supuestamente cometido en 2005 y al que no asiste personalmente gracias a su inmunidad como primer ministro.

Se le acusa, junto con otros cuatro colaboradores, de haber recibido soborno de la compañía finlandesa "Patria" para que ésta ganara un concurso público del Ejército esloveno para la compra de vehículos blindados por valor de 278 millones de euros.

Jansa calificó el juicio de "político" y prometió retirarse del poder en caso de ser condenado.

En caso de que el jefe de Gobierno dimita, la coalición en el poder podría elegir a un sustituto, y si algún partido de la coalición se sale de la alianza es posible un "gobierno minoritario" o "técnico".

Pero es también probable que se convoquen elecciones anticipadas, poco más de un año después de las celebradas en diciembre de 2011.