El Gobierno iraquí decidió hoy formar una comisión ministerial para estudiar "las demandas legítimas" de los manifestantes suníes y presentarlas posteriormente a los órganos competentes para su puesta en marcha.

En un comunicado, el Consejo de Ministros explicó que dicho comité solo aceptará las exigencias de los manifestantes que no se oponen a la Constitución del país.

Entre los miembros del comité figurará el viceprimer ministro, Saleh al Mutlak, así como otros responsables del gabinete y representantes de los ministerios de Defensa y Justicia y de organizaciones de derechos humanos.

Según la nota, con la formación de la comisión se pretende, asimismo, "preservar la seguridad de Irak, su soberanía, estabilidad e integridad".

Por otra parte, la televisión de Al Iraquiya, informó de que el Ministerio de Defensa decidió cerrar a partir de mañana el paso fronterizo con Jordania de Tarabil, debido a los últimos disturbios que estallaron a raíz de las protestas en Al Anbar.

Las provincias de mayoría suní de Niníve, Al Anbar y Salahedin son escenario desde hace semanas de multitudinarias manifestaciones, en las que participan jeques religiosos y tribales, para pedir la liberación de los detenidos sin cargos y la derogación de la ley antiterrorista, que consideran dirigida contra los suníes.

El primer ministro iraquí, el chií Nuri al Maliki, ha exigido a las fuerzas de seguridad que actúen con moderación y no se enfrenten a los manifestantes.

Además, ha pedido a los ciudadanos que ejerzan el derecho a manifestarse "sin responder a los llamamientos de los extremistas de convertir las protestas en desobediencia civil".

Las protestas estallaron en la provincia de Al Anbar y se extendieron a otras regiones tras la detención el pasado 20 de diciembre de varios guardaespaldas del ministro de Finanzas, Rafea al Isaui, integrante de Al Iraqiya, de tendencia laica e integrada por líderes suníes y chiíes.

Los suníes se sienten ahora discriminados después de que gozaron de privilegios durante el régimen del difunto dictador Sadam Husein, derrocado en abril de 2003, que oprimió duramente a los chiíes durante las tres décadas que estuvo en el poder.