El ministro argentino de Relaciones Exteriores, Héctor Timerman, se reunió en Suiza la semana pasada con su colega iraní, Ali Akbar Salehi, con vistas al esclarecimiento del atentado perpetrado en 1994 contra una asociación judía de Buenos Aires, informó hoy la Cancillería argentina.

"La sesión de trabajo sobre el atentado terrorista perpetrado contra la AMIA el 18 de julio de 1994 fue altamente productiva para lograr el avance de los procedimientos judiciales en la causa", aseguró la Cancillería a través de un escueto comunicado.

La reunión tuvo lugar el 3 de enero en Zurich y ambos ministros "acordaron volver a reunirse en breve", añade la nota.

El vicepresidente de la Asociación Mutualista Israelita Argentina (AMIA), José Scaliter, declaró que existe "una política del Gobierno nacional de blanquear a Irán", en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias.

Además, Scaliter reclamó a Timerman que informe "periódicamente" sobre el avance de las negociaciones con Irán, ya que la AMIA es "víctima y querellante" en la causa por el atentado.

Los dos Gobiernos acordaron el pasado 27 de septiembre en Nueva York abrir un diálogo acerca del atentado contra la AMIA, que dejó 85 muertos y del que la justicia argentina responsabiliza a iraníes, incluido un expresidente y varios exministros.

Hasta ahora se han celebrado cuatro encuentros, todos ellos en Suiza.

Por el caso AMIA, la Justicia argentina libró en 2006 una orden de captura internacional contra el entonces ministro iraní de Defensa, Ahmad Vahidi; el exministro iraní de Información Alí Fallahijan, el exasesor gubernamental Mohsen Rezai, el exagregado de la embajada de Irán en Buenos Aires Moshen Rabbani, el exfuncionario diplomático Ahmad Reza Ashgari y el libanés Imad Fayez Mughniyah.

También son requeridos por la Justicia argentina el viceministro de Relaciones Exteriores para Asuntos Africanos de Irán, Hadi Soleimanpour, el expresidente iraní Alí Akbar Rafsanjani y el exministro de Relaciones Exteriores Alí Akbar Velayati.

El atentado siguió a otro que destruyó la embajada de Israel en Buenos Aires el 17 de marzo de 1992 y causó la muerte de 29 personas, el cual tampoco ha sido esclarecido.