El sicario adolescente, conocido como "Gringasho", recapturado por la policía peruana en Lima debe ser internado en la cárcel de máxima seguridad de Challapalca, ubicada en el extremo sur del país, opinó hoy el presidente peruano, Ollanta Humala.

El jefe de Estado declaró a los periodistas, tras un acto oficial, que no era posible que "un prontuariado por asesinar personas" conviva con menores en el Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima, conocido popularmente como "Maranguita".

"Hay que poner leyes más rígidas, le toca al Congreso y al Poder Judicial que administra directamente 'Maranguita'", dijo Humala al rechazar la posibilidad de que el adolescente sea recluido en ese lugar, tras fugarse de ahí el pasado 31 de diciembre junto a otros 26 internos del Centro Juvenil de Diagnóstico y Rehabilitación de Lima y ser capturado nuevamente ayer.

"Por mí, que lo lleven a Challapalca", añadió Humala, en referencia al penal ubicado sobre los 4.600 metros de altitud y criticado por organizaciones internacionales de derechos humanos por sus duras condiciones para vivir.

El presidente además rechazó las normas que impiden la identificación de menores infractores de la ley porque en su opinión se está protegiendo a los delincuentes y poniendo en peligro a las víctimas.

Además, demandó saber "quiénes (son los padres del sicario) que han podido formar a un miserable así".

El Poder Judicial debe decidir en las próximas horas dónde será recluido "Gringasho", que fue sentenciado el año pasado por homicidio y ahora pesan contra él las denuncias de tenencia ilegal de armas, posesión de drogas, fuga y motín.

La fiscalía ha pedido que sea sometido a un examen de odontograma para determinar su edad real porque no está registrado oficialmente y podría ser mayor a los 17 años que declara tener.