El vicepresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y varios ministros advirtieron hoy a empresarios del sector de la alimentación que no se permitirá el desabastecimiento interno, después de denunciar días atrás que había acaparamiento de alimentos en vísperas del 10 de enero, fecha de la asunción presidencial.

"Sabemos perfectamente, con precisión, cuánto y quien tiene qué y no vamos a aceptar ningún esquema de desabastecimiento", subrayó el ministro de Industrias, Ricardo Menéndez, al dar cuenta a los periodistas del tenor de la reunión.

La reunión se produjo después de que el vicepresidente Maduro acusara días atrás a una empresa alimentaria de acaparar suministros en sus almacenes, con supuestos fines de desestabilizar en momentos en que el país se prepara para el 10 de enero, fecha en que debería asumir Hugo Chávez para un nuevo mandato.

Chávez, de 58 años y desde 1999 en el poder, está en Cuba aquejado de una severa infección pulmonar después de haber sido operado el 11 de diciembre de un cáncer, por cuarta vez en año y medio, y no hay indicios de que vaya a estar de regreso en Caracas en esa fecha.

Menéndez señaló en una declaración pública que "el tema central" de la reunión fue indicarles a los empresarios que "en Venezuela hay un Gobierno firme presidido por el comandante Chávez que pasado el 10 de enero continuará siendo el Gobierno legítimamente constituido".

El presidente de la Asociación Nacional de Supermercados (Ansa), Luis Rodríguez, dijo a su vez que Maduro, Menéndez y los otros ministros que asistieron a la reunión les insistieron en que "el país sigue adelante y el día jueves será un día normal para las ventas".

Además llamó a la ciudadanía a no adquirir productos más allá de los necesarios.

Las llamadas "compras nerviosas" conspiran contra el abastecimiento, añadió Rodríguez, en lo que coincidió con América Alonso, de una de las principales cadenas de supermercados del país.

"En nombre del sistema nacional de distribución" de alimentos y otros productos de consumo masivo, añadió Alonso, "certificamos que no existe desabastecimiento".

Maduro advirtió a los empresarios y comerciantes que el Gobierno tiene dos forma de actuar: "una por las buenas", pidiendo el fin de acaparamientos "con una sonrisa", y otra con la fuerza pública "para encarar con puño de hierro" a quienes incurren en el delito, "tengan el apellido que tengan", subrayó

Chávez convalece en La Habana desde que el pasado 11 de diciembre fue operado por cuarta vez de un cáncer y presenta una insuficiencia respiratoria como consecuencia de una infección pulmonar severa en el proceso postoperatorio.

La más que posible ausencia de Chávez en el acto del día 10 ha abierto un debate sobre cómo se debe proceder.

Mientras el Gobierno defiende que el presidente jurará posteriormente cuando llegue y todo seguirá igual, para la oposición debería tomar el control el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello.