El nuevo máximo responsable de seguridad del Partido Comunista de China (PCCh), Meng Jianzhu, anunció hoy que el régimen abandonará este año una de sus prácticas más criticadas por las organizaciones de derechos humanos, la de los "campos de reeducación".

Meng, responsable de la Comisión Política y Legislativa del Partido desde noviembre, hizo el anuncio en una reunión con responsables judiciales de todo el país celebrada hoy, según señaló uno de los asistentes al diario "South China Morning Post".

Los campos de reeducación, ("laogai" en mandarín), fueron establecidos en los primeros años del maoísmo, y suelen ser utilizados como castigo contra detenidos sin juicio previo, por lo que fueron usados durante décadas contra disidentes y peticionarios.