El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, lamentó hoy que la iniciativa anunciada ayer por el presidente sirio, Bachar al Asad, "no contribuye" a lograr una solución al conflicto civil que sufre ese país.

La propuesta de Asad, anunciada ayer en un acto en Damasco, rechaza "el elemento más importante" de la declaración de Ginebra, de junio pasado, en la que se pedía una transición política y un gobierno de transición, señaló un comunicado del portavoz de la ONU.

Por ello, Ban considera "decepcionante" la declaración de Asad, puesto que lo que el pueblo sirio necesita son "soluciones reales" para poner fin a la guerra civil que sufre el país.

El secretario general reiteró su convencimiento de que "no hay una solución militar al conflicto de Siria", por lo que insistió en que la ONU y su enviado especial, Lajdar Brahimi, continuarán trabajando para lograr un acuerdo negociado que incluya la formación de un gobierno de transición y la celebración de elecciones libres supervisadas por Naciones Unidas.

La "militarización de este conflicto no es deseable ni ayuda", afirmó el portavoz de la ONU, Martin Nesirky, durante una conferencia de prensa.

El presidente sirio se dirigió ayer a la nación por primera vez en medio año con un discurso en el que prometió seguir su "guerra contra el terrorismo" y lanzó una nueva propuesta política, rechazada tajantemente por la oposición.

En su plan de tres fases para alcanzar un acuerdo político en Siria, Al Asad exigió que, en primer lugar, cese el suministro de armas y el apoyo financiero a los "terroristas", tras lo cual el Ejército sirio detendrá sus operaciones, para permitir el regreso de los desplazados.

Una vez alcanzado un mecanismo para aplicar el cese de la violencia, se convocará una conferencia global que abrirá la segunda fase de la hoja de ruta, en la que se prevé un diálogo nacional, la elaboración de una nueva Constitución y la formación de un amplio Gobierno de consenso.

Al menos 60.000 personas han perdido la vida en el conflicto sirio desde marzo de 2011 hasta noviembre de 2012, de acuerdo a los últimos datos de la ONU.