El Gobierno de Argentina repudió lo que calificó como una "amenaza militarista" del primer ministro británico, David Cameron, quien advirtió de que no dudará en recurrir a la fuerza para mantener su dominio sobre las Malvinas.

"La agresividad de las palabras del primer ministro británico ratifica la denuncia realizada por la República Argentina ante las Naciones Unidas sobre la militarización del Atlántico Sur y la posible presencia de armas nucleares introducidas por la potencia colonial", denunció la Cancillería argentina en un comunicado.

Además, pidió a Cameron que no utilice los "legítimos y pacíficos reclamos argentinos (...) como excusa para seguir sosteniendo la industria armamentista".

El primer ministro británico subrayó el domingo en una entrevista que su "determinación es extremadamente fuerte" para defender las islas Malvinas y consideró "primordial" que el Reino Unido tenga "aviones caza y tropas estacionadas" en el archipiélago.

Sus declaraciones se produjeron después de que la presidenta argentina, Cristina Fernández, le enviara una carta en la que solicitaba la apertura del diálogo sobre la soberanía de las islas en coincidencia con el 180 aniversario de la ocupación británica de las Malvinas, el pasado 3 de enero.

En 2012 se cumplieron 30 años de la guerra que libraron ambos países por las Malvinas a raíz del desembarco de tropas argentinas en las islas, y que concluyó con cerca de un millar de muertos, en su mayoría argentinos.

El Gobierno de Malvinas respondió a la carta de Fernández a Cameron la semana pasada con una declaración en la que afirmó que Argentina "una vez más" ignora los derechos y deseos de los malvinenses, que son británicos "por elección", y recordó que en marzo se celebrará un referendo en las islas sobre el estatus político que desean.