El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, advirtió hoy de que Irak se encuentra bajo la amenaza del terrorismo y el caos sectario, debido a la situación y los conflictos de la región.

"La competencia regional, la polarización en la zona y la tensión sectaria que nos rodea tiene su oscura sombra en Irak", destacó Al Maliki en la celebración en Bagdad del 92 aniversario de la creación del Ejército iraquí.

El primer ministro explicó que las fuerzas iraquíes están combatiendo a grupos terroristas aislados y a otros "apoyados por corrientes extremistas peligrosas que llenan actualmente la región".

Al Maliki exigió a los Estados vecinos que respeten los asuntos internos de Irak y rechazó que se promocione un clima de terrorismo o caos sectario por las consecuencias negativas que pudiera tener en el país y la región en general.

Asimismo, hizo hincapié en la necesidad de mantener a las Fuerzas Armadas lejos de los conflictos políticos y se comprometió a mejorar las capacidades y armas del Ejército iraquí de cara a la protección de la seguridad y la soberanía del país.

Además de los continuos ataques terroristas, una ola de protestas estalló en los últimos días en distintas zonas de mayoría suní en Irak, en la que los asistentes pidieron la liberación de los detenidos, la derogación de la ley antiterrorista y el fin de la discriminación que creen sufrir por parte del Gobierno de Al Maliki.

Para estudiar las últimas manifestaciones, el Parlamento iraquí celebró hoy una sesión consultiva, encabezada por su presidente, Osama al Nuyaifi.

La falta de quórum en el Parlamento impidió que tuviera lugar una sesión oficial, que abre la puerta a la toma de decisiones, y finalmente la cita se convirtió en una reunión de consultas en la que los diputados intercambiaron sus puntos de vista sobre la actual crisis.

En la sesión -boicoteada por los miembros de la coalición Estado de Derecho, liderada por Al Maliki- la mayoría de los diputados que intervinieron hoy consideró que las demandas de los manifestantes son "legítimas" y pidieron al Gobierno que establezca una agenda para cumplir con tales reivindicaciones.

La plataforma opositora Al Iraqiya, encabezada por el ex primer ministro Ayad Alaui, y la alianza kurda sí participaron en la reunión, entre otros grupos.