Ucrania ha asumido la presidencia rotativa de la OSCE en 2013, sucediendo a Irlanda, con los objetivos de avanzar en la resolución de conflictos prolongados como el de Transnistria, fortalecer el control de las armas convencionales y combatir el tráfico de personas.

Así lo ha manifestado hoy el nuevo presidente en funciones de la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), el ministro ucraniano de Asuntos Exteriores, Leonid Kozhara, según un comunicado publicado por la OSCE.

Otras prioridades de la presidencia ucraniana de esta organización con sede en Viena son "la reducción del impacto medioambiental de las actividades relacionadas con la energía y la protección de los derechos humanos y libertades fundamentales".

En la nota, Kozhara subraya la necesidad de "continuar haciendo progresos" en conflictos de la región que llevan ya mucho tiempo sin resolverse, y en especial se refirió a la situación de Transnistria, una región separatista moldava en la que la mayoría eslava funciona como un ente independiente no reconocido por la comunidad internacional y que rechaza su integración en Moldavia.

"Debemos volver a cargar de energía las negociaciones en el marco existente y prevenir cualquier escalada de tensiones", destacó.

Insistió en que la solución de este tipo de conflictos extensos debe ser la "máxima prioridad" de los 55 países miembros de la OSCE.