El rey jordano, Abdalá II, pidió hoy a los ciudadanos de su país que se involucren de forma activa en la vida política y que adopten los principios del diálogo, la asunción de responsabilidades y la aceptación de otras opiniones como vehículos para una democratización gradual.

El llamamiento llegó en el primero de una serie de artículos que el monarca va a publicar con motivo de la campaña electoral para las elecciones legislativas del 23 de enero, que comenzó esta semana.

"Mi objetivo y mi responsabilidad dentro de este proyecto nacional es animar al debate sobre nuestros progresos como una nación en desarrollo democrático", señala el monarca.

Según Abdalá II, el texto forma parte de esos esfuerzos, y es el primero de varios que serán divulgados en los próximos meses sobre "los asuntos más importantes" a los que se enfrenta Jordania.

El artículo coincide con los primeros días de campaña para las elecciones -en las que 1.518 candidatos se disputarán 150 escaños en la Cámara baja-, que serán boicoteadas por el principal grupo de la oposición, el islamista Frente de Acción Islámica (FAI), así como sus aliados izquierdistas y panarabistas.

"Ahora es el momento para que nos movamos activamente hacia hitos prácticos en el viaje a la democracia. Estas elecciones son uno de esos pasos críticos y una estación en la hoja de ruta de la reforma política", considera Abdalá II en su escrito.

Asimismo, insta al diálogo para resolver las diferencias, incluido con quienes han decidido boicotear las urnas, y llama a los jordanos a que se abstengan de cualquier tipo de violencia al ejercer sus derechos constitucionales de manifestación y protesta.

"Es importante que nos comprometamos a resolver las diferencias de opinión a través del debate y del diálogo, antes de meterse en protestas o de retirarse de la discusión y tomar las calles", agrega.

Para el Rey, las huelgas y las protestas, aunque sean "derechos constitucionales inalienables", son "medidas extremas" que deberían llegar como último recurso, no como el primero.

Los islamistas y sus aliados llamarán a la abstención principalmente en protesta por el sistema electoral, que creen que producirá un Parlamento muy similar a los dos anteriores, que fueron disueltos por Abdalá II por su incapacidad de llevar a cabo su misión legislativa y supervisora.

La oposición pretende también que se restrinjan los poderes del monarca, como la designación de los primeros ministros.