El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, aseguró hoy que a España le queda aún "un año muy duro" por delante, especialmente en la primera mitad de 2013, y señaló que no se plantea de momento recurrir a la ayuda europea.

"La economía seguirá en recesión algún tiempo", señaló Rajoy en su balance del primer año al frente del Gobierno, en el que dijo asimismo que se espera una mejoría en la segunda mitad del próximo año.

El jefe del Ejecutivo pidió a los españoles unidad, sumar esfuerzos "para evitar todo lo que nos distrae de la salida de la crisis" económica y expresó su disposición a dialogar con el Gobierno regional de Cataluña sobre sus aspiraciones soberanistas en el marco del respeto a la ley.

Rajoy reiteró que a día de hoy "no tenemos pensado pedir al Banco Central Europeo (BCE) que intervenga en el mercado secundario comprando bonos" españoles, instrumento que le parece "útil" y que no descarta utilizar "en el futuro".