El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, advierte al primer ministro, el conservador David Cameron, de los riesgos de convocar un referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la UE, en una entrevista publicada hoy por "The Guardian".

Clegg, líder del Partido Liberal Demócrata, socio minoritario en el Gobierno de coalición, afirma que convocar esa consulta tras las próximas elecciones (en 2015) o antes de que se haya resuelto la crisis del euro equivaldría a "poner el carro delante de los bueyes".

El líder liberal, ex eurodiputado y conocido europeísta, sostiene que el Reino Unido debería concentrarse en ayudar a la UE a salir de la crisis y en reafirmar su liderazgo en la institución europea, en lugar de perderse en debates sobre un referéndum.

El sentimiento antieuropeísta, abanderado por el gobernante Partido Conservador, ha crecido en el Reino Unido sobre todo tras el estallido de la crisis del euro, y la última encuesta publicada hoy por "The Guardian" indica que un 51 % de los británicos quiere abandonar la UE.

Este sondeo, realizado por ICM, contrasta con otro hecho por la misma empresa hace un año, que situaba el voto contrario en un 49 %, frente al 68 % de los británicos que apoyaba la pertenencia a la Unión Europea en 2001.

Entre grandes presiones por parte de su propio partido, Cameron ha indicado que podría convocar un referéndum sobre la pertenencia del Reino Unido a la Unión si gana las próximas elecciones y si se introducen cambios sustanciales en el Tratado de Lisboa para apuntalar el euro.

Se espera que precise su posición en un discurso a principios de enero, cuando se cumplirán 40 años de la entrada de este país a la comunidad económica europea.

Clegg insiste en que comprometerse a hacer un referéndum sin saber "a qué se está reaccionando", al no conocer los detalles de una posible y futura mayor integración europea, será contraproducente.

Gran Bretaña se arriesgaría a quedar fuera de las grandes decisiones tomadas en el continente y rompería décadas de vinculación británica con Europa.

Además del referéndum, los "tories" euroescépticos presionan a Cameron para que pida una repatriación de competencias desde Bruselas a cambio de un eventual apoyo a la unión fiscal y otras políticas homogeneizadoras.

"Lo que deberíamos hacer -apostilla Clegg- es centrarnos en la tormenta económica que tenemos encima, trabajar para ayudar a apagar el fuego en la eurozona y salir de esta fase de emergencia económica".

"Creo que celebrar un referéndum, que en realidad sería sobre nada en particular, cuando estás en medio de una reparación de tu propia economía y la europea, es poner el carro delante de los bueyes", afirma.

La cuestión europea se perfila como uno de los principales caballos de batalla en las próximas elecciones generales, previstas para 2015, y como creciente foco de tensiones dentro de la coalición gobernante entre conservadores y liberaldemócratas.