El ministro iraquí de Finanzas, Rafea al Isaui, acusó hoy al primer ministro, Nuri al Maliki, de estar detrás de la detención de varios de sus escoltas ayer y de querer originar una nueva crisis política en el país.

En una rueda de prensa la pasada madrugada, Al Isaui aseguró que las "milicias" de Al Maliki arrestaron ayer a varios de sus guardaespaldas y que cuando él mismo se dirigió al primer ministro para denunciarlo este último le prometió intervenir para solucionar el asunto.

Sin embargo, poco después fueron detenidos 150 guardias del ministerio de Finanzas.

"Esta nueva crisis es ilegal y no sabemos adónde quiere (Al Maliki) llevar el país", dijo Al Isaui, que en la rueda de prensa en la que estuvo acompañado por otros dirigentes de su formación política, Al Iraqiya, como el presidente del Parlamento, Osama al Nuyaifi, y el viceprimer ministro, Saleh al Mutlaq.

El titular de Finanzas instó a la Asamblea Parlamentaria a retirar la confianza al jefe del Gobierno.

En declaraciones al canal de televisión Al Iraqiya, un portavoz del Consejo Superior de Justicia explicó hoy que algunos de los escoltas de Al Isaui fueron detenidos tras confesar que han perpetrado actos terroristas.

Estos arrestos se registran un año después de que las autoridades iraquíes emitieran una orden de detención contra el vicepresidente suní Tareq al Hashemi, dirigente de Al Iraqiya, sobre el que penden cinco condenas a muerte en rebeldía por terrorismo.

Esa orden desencadenó una crisis política en el país tras el boicot de su formación Al Iraquiya durante un mes de las sesiones del Gobierno y del Parlamento.

Al Hashemi buscó refugio en un principio en la región autónoma del Kurdistán iraquí, bajo la protección de su presidente, Masud Barzani, que rechazó entregarlo a las autoridades de Bagdad, por lo que surgieron problemas entre esta región y el Gobierno central.

Más tarde, Al Hashemi se trasladó a Turquía, donde todavía permanece.

Estos hechos coinciden con la hospitalización del presidente iraquí, Yalal Talabani, conocido por su papel de mediador entre los distintos partidos, en un centro sanitario alemán tras sufrir el pasado lunes un coágulo cerebral.