El presidente de Chipre, el comunista Dimitris Christofias, descartó hoy una quita de la deuda pública del país, que requiere el visto bueno de todos los socios de la Unión Europea (UE), informó la emisora pública RIK.

"Chipre no aceptará una cosa así", manifestó el presidente chipriota al ser preguntado sobre un artículo del diario alemán Süddeutsche Zeitung, que asegura que el Fondo Monetario Internacional (FMI) parece condicionar su participación en un rescate de la isla a una quita parcial de su deuda.

Chipre solicitó en junio pasado un rescate financiero a la "troika" internacional de acreedores, un acuerdo que aún no se ha materializado, por lo que la agencia de calificación de riesgo Standard and Poor's acaba de bajar la nota de solvencia del país.

La isla mediterránea necesita salvar sobre todo su sector bancario, muy expuesto a la crisis de Grecia, y requiere fondos ante la imposibilidad de financiarse en los mercados internacionales.

Por ahora, se ha cerrado solo un acuerdo preliminar sobre un préstamo total de 17.500 millones de euros, lo que equivale casi a su Producto Interior Bruto (PIB) anual.

Unos 10.000 millones de euros de este dinero sería destinado al rescate del sector financiero.

Según analistas y economistas locales, la deuda de Chipre no será viable, al considerar que esta podría superar el 140 % del PIB.