El presidente ruso, Vladímir Putin, aseguró hoy que Rusia está dispuesta a normalizar las relaciones con Georgia, pero matizó que no revisará la decisión de reconocer la independencia de las separatistas Abjasia y Osetia del Sur.

"Rusia no puede cambiar su decisión sobre el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur y Abjasia. Pero nosotros queremos realmente la normalización de las relaciones con Georgia", dijo Putin durante una multitudinaria rueda de prensa.

El presidente ruso calificó de "positivas", aunque "moderadas", las señales enviadas por el nuevo Gobierno georgiano encabezado por el primer ministro, Bidzina Ivanishvili.

"Saludamos que se haya nombrado un representante especial en el Gobierno georgiano para las relaciones con Rusia", señaló.

El líder ruso añadió que Moscú ya respondió a ese paso con el nombramiento de su propio representante especial para las relaciones con Tiflis, el viceministro de Exteriores Grigori Karasin.

No obstante, reconoció que el presidente georgiano, Mijaíl Saakashvili, es un obstáculo para la normalización de las relaciones bilaterales.

"Quiero destacar un problema que es bien conocido. El actual presidente, el señor (Mijaíl) Saakashvili condujo la situación a un callejón sin salida. Sinceramente, no sé muy bien cómo salir" de ahí, indicó.

Esta semana Ivanishvili expresó la esperanza de restablecer la integridad territorial del país y la amistad con el vecino del norte.

"Confío en el futuro poder reunirme con (el primer ministro ruso, Dmitri) Medvédev o con (el presidente Vladímir) Putin. Confío que podremos arreglar nuestras relaciones con Rusia, pero ello presupone restaurar la integridad territorial y la devolución de todo lo que nos pertenece por derecho", dijo.

Aunque matizó que "la amistad es imposible" mientras Rusia siga ocupando los dos territorios separatistas georgianos.

Georgia rompió relaciones con Rusia tras la guerra de agosto de 2008, tras lo que Moscú reconoció la independencia de Osetia del Sur y Abjasia.