El presidente ruso, Vladímir Putin, negó hoy haber construido un régimen autoritario y personalista en Rusia, aunque aseguró que como demócrata exige el cumplimiento de la ley y el orden.

"Creo que hemos garantizado la estabilidad como condición indispensable para el desarrollo. Creo que esto es algo fundamental. Pero no puedo calificar este sistema de autoritario", dijo Putin durante la primera rueda de prensa que ofrece tras asumir la Presidencia de Rusia a comienzos de este año.

El jefe del Kremlin aseguró que su forma de hacer política sí pone énfasis en el estricto cumplimiento del orden y la ley: "Si alguien cree que la democracia y el cumplimiento de la ley son cosas distintas, se equivoca".

"Parece que existe una extendida opinión de que democracia es anarquía o trotskismo. No es así. (...). No necesitamos anarquía", apuntó Putin antes de recordar que la década de los noventa, calificada por muchos como anárquica, "llevó al descrédito de la democracia y la economía de mercado" en Rusia.

El presidente ruso agregó que no haber reformado la Constitución hace cuatro años para ampliar el máximo de dos legislaturas presidenciales consecutivas es un claro ejemplo de que el sistema político ruso bajo su Presidencia no es autoritario.

"Si creyera que el sistema totalitario o autoritario es el más oportuno (para Rusia), habría reformado la Constitución. Era fácil hacerlo, no se requería siquiera la votación popular, era suficiente llevar esa decisión al Parlamento, donde teníamos más de 300 escaños", que es mayoría constitucional, aseveró.

Según la Constitución, Putin tiene derecho a presentarse en 2018 a la reelección al término del actual mandato presidencial de seis años.