El presidente del Comité de Asuntos Exteriores del Senado de EE.UU., el demócrata John Kerry, reconoció hoy "errores" por parte del Departamento de Estado en la prevención del ataque contra el consulado de Bengasi en septiembre pasado, pero aseguró que el Congreso también tiene parte de "responsabilidad".

"Claramente, hubo errores. Y los hemos conocido en términos muy duros (...) Una de las conclusiones más importantes (de la investigación) fue la incapacidad de algunos líderes para ver el conjunto de la situación. Había claros signos alarmantes de que la situación de seguridad en Libia se había deteriorado", indicó Kerry.

En la primera de las dos audiencias previstas hoy sobre el tema, agregó que el Congreso también debe asumir su "responsabilidad" dado que una de las recomendaciones de la investigación independiente que ha revelado "deficiencias" de seguridad es un aumento de los recursos económicos, algo que es competencia de los legisladores.

Kerry, senador demócrata y excandidato presidencial, es considerado el principal candidato para convertirse en nuevo secretario de Estado, en sustitución de Hillary Clinton, que ya ha anunciado su intención de abandonar el cargo cuando culmine en enero el primer mandato del presidente Barack Obama.

Clinton ha solicitado al Congreso 1.300 millones de dólares en financiación para aumentar los recursos en seguridad diplomática tras la publicación de la investigación independiente.

El informe, encargado por la secretaria de Estado destaca además que debido el carácter temporal del edificio del consulado en Bengasi, "la misión estaba gravemente escasa de recursos respecto al necesario equipo de seguridad requerido".

El embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros compatriotas fallecieron durante el ataque del 11 de septiembre al consulado de EE.UU. en Bengasi.

Estaba previsto que fuese Clinton quien compareciese, pero esta semana se encuentra en reposo tras sufrir una conmoción cerebral por un desmayo, y es sustituida por dos funcionarios de alto rango en el Departamento de Estado, el subsecretario William Burns y Thomas Nides, subsecretario para Gestión y Recursos.