Tres funcionarios del Departamento de Estado dimitieron hoy como consecuencia de un informe independiente que reveló deficiencias de seguridad en el consulado de EE.UU. en Bengasi (Libia), atacado el pasado 11 de septiembre.

Los funcionarios son Eric Boswell, secretario asistente para la Seguridad Diplomática y jefe de seguridad de las legaciones diplomáticas; y Charlene Lamb, secretaria adjunta responsable de la seguridad en las embajadas estadounidenses, indicaron fuentes oficiales a la cadena CNN.

La tercera persona que renunció trabajaba para la Oficina para Asuntos de Oriente Próximo del Departamento de Estado y su identidad aún no ha sido revelada.

En el ataque del 11 de septiembre murieron el embajador estadounidense en Libia, Chris Stevens, y otros tres ciudadanos de EE.UU.