El ministro francés de la Reconstrucción Productiva, Arnaud Montebourg, defendió el arma de la nacionalización temporal para luchar contra la desindustrialización, como se hace en muchos países, ilustración a su juicio del "fin del ciclo liberal".

"La nacionalización temporal es una solución de futuro, es el arma que utilizan todos los Estados, incluso los más liberales, que se niegan a dejarse atar las manos por multinacionales que toman decisiones en detrimento de las instalaciones industriales", señaló Montebourg en una entrevista publicada hoy por el diario "Le Monde".

El ministro, conocido por sus posiciones izquierdistas, había amenazado con nacionalizar los altos hornos que el líder mundial del acero ArcelorMittal tiene en Florange, en el noreste de Francia, para impedir el cierre definitivo de la actividad que se encuentra parada allí desde 2011.

El primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, cerró un acuerdo con el presidente del grupo, Laskhsmi Mittal, el pasado 30 de noviembre, que evita despidos para los 629 trabajadores de la planta sin actividad, pero desautorizó la hipótesis de la nacionalización propugnada por Montebourg.

En la entrevista de hoy, el ministro de la Reconstrucción Productiva, tras citar los casos de Estados Unidos, Brasil, China, Corea del Sur, Japón, Portugal o Alemania como países que han recurrido a la nacionalización temporal, afirmó que "hay un verdadero movimiento de opinión en favor de esta herramienta".

Y añadió que en Francia hay "un relativo consenso", "una unidad nacional en torno a la idea de la nacionalización temporal", que "no cuesta nada" al Estado puesto que la idea es vender los activos, y por tanto no significa una subvención.

"No podremos recuperar el aparato productivo del país con las viejas recetas liberales utilizadas con el poco éxito que se sabe desde hace años", sentenció.

Preguntado por el revés que para él supuso la solución final de Ayrault para Florange, Montebourg contestó que el presidente de la República, François Hollande, lo mantuvo en su puesto, y añadió que por su parte no tiene "mentalidad de desertor" y va a continuar su "lucha por la reconstrucción de la industria francesa".

A ese respecto, avanzó que tras el plan presentado en apoyo del automóvil, indicó que habrá otro para el sector ferroviario en enero y para la robótica en febrero.

Y respecto a la posibilidad de que las administraciones públicas en sus licitaciones favorezcan los productos franceses, respondió que el Gobierno trabaja en esa cuestión y que habrá decisiones pronto.