El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó hoy el asesinato de al menos seis empleados de una campaña de vacunación contra la polio, tiroteados en varios ataques en el sur y el noroeste de Pakistán.

Ban condena estos ataques "injustificables y sin sentido" contra trabajadores sanitarios y transmitirá hoy mismo sus condolencias al embajador de Pakistán ante Naciones Unidas, según detalló ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.

El diplomático surcoreano se unió así a la condena enérgica de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) por unos ataques que "dejan a la población más vulnerable sin una ayuda sanitaria que salva vidas".

Los ataques tuvieron lugar hoy en la localidad de Karachi, en el sur de Pakistán, y en Pesháwar, en el noroeste del país, lo que llevó a las autoridades a suspender temporalmente las campañas de vacunación en ambas ciudades.

"Llamamos a los líderes de las comunidades afectadas a que hagan todo lo que esté a su alcance para proteger la vida de los empleados sanitarios y a crear un ambiente seguro para que puedan seguir ayudando a los menores", dijeron ambas agencias en un comunicado.

La lucha contra la polio en Pakistán -uno de los tres países del mundo, junto a Afganistán y Nigeria, donde la enfermedad es aún endémica- ha estado rodeada de controversia desde que la insurgencia talibán y algunos grupos de las áreas tribales del país mostraron su oposición a ella.

Una de los principales causas de esa oposición fue el rumor infundado de que un médico paquistaní arrestado por colaborar con la CIA en la localización de Osama bin Laden en 2011 trabajaba en una campaña contra la polio, aunque en realidad era contra la hepatitis.

El pasado verano, los talibanes de las zonas tribales del noroeste paquistaní amenazaron con atacar a los vacunadores contra la polio, pero ciñeron su amenaza directa a los equipos desplegados en esa región del país.

Sin embargo, se han registrado incidentes relativos a la vacunación en varios puntos del país y el pasado julio un miembro de la campaña murió tiroteado en Karachi.

La poliomielitis es una enfermedad vírica contagiosa que puede afectar el sistema nervioso central y producir parálisis; se trata de una dolencia que no tiene cura pero cuya prevención mediante una vacuna oral es relativamente fácil.

Según datos oficiales, el año pasado hubo en Pakistán 198 casos, casi un tercio del total de episodios registrados en el mundo, y a mediados de este año ya había 22 pese a los esfuerzos de las autoridades y las agencias de salud por erradicar la polio.