El ministro de Exteriores de Irán, Ali Akbar Salehi, instó hoy a las potencias del Grupo 5+1 (China, EEUU, Francia, Reino Unido y Rusia más Alemania) a salir del actual punto muerto en la negociación de la cuestión nuclear iraní, informó la agencia estudiantil local, Isna.

"Las propuestas intercambiadas entre las partes han quedado claras. Ellos saben bien que Irán no cederá en su legítimo derecho al enriquecimiento de uranio", señaló Salehi, quien agregó que desconoce la fecha de las próximas negociaciones con el G5+1, aunque ambas partes han manifestado su deseo de que sean cuanto antes.

Según el responsable de la diplomacia de Teherán, "Irán reclama sus derechos justos, legítimos y legales. Nada más que eso", en referencia a lo dispuesto en el Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear, del que Teherán es signatario y que permite a todos los países el uso civil y pacífico de la energía atómica.

En estas circunstancias, apuntó el ministro, "las partes han llegado a la conclusión de que deben salir del punto muerto en que se encuentran", por lo que mostró su esperanza de que las futuras negociaciones sean fructíferas.

Ayer, sin embargo, el presidente del Parlamento, Ali Lariyani, mostró cierta desconfianza en la postura de las potencias occidentales del G5+1, al señalar que "crean problemas" en el camino de buscar una solución a la cuestión nuclear de Irán.

Lariyani, según la agencia oficial de noticias, IRNA, insistió en que el programa nuclear iraní es exclusivamente pacífico en una reunión con el vicepresidente del Comité Nacional de la Conferencia Política Consultiva Popular China, Bai Lichen.

Dentro del G5+1, tanto Rusia como China son más proclives a Irán, se oponen a nuevas sanciones y consideran que se debe respetar su programa nuclear siempre que sea pacífico.

EEUU y sus aliados occidentales, hasta ahora, han exigido a Irán que cese el enriquecimiento de uranio al 20 por ciento, que saque del país todas sus reservas de este material y que desmantele las instalaciones nucleares subterráneas fortificadas de Fordo.

El uranio enriquecido al 20 por ciento, que Irán asegura que produce para uso médico en su reactor experimental de Teherán, no sirve para la fabricación de bombas nucleares, que lo precisan al 90 por ciento, pero las potencias occidentales afirman que se puede usar como precursor.

Irán ha señalado que no renunciará a su programa nuclear pacífico y reiterado que no tiene ningún proyecto para fabricar bombas nucleares, como sospechan algunos países, con Estados Unidos a la cabeza.