El ex primer ministro de Italia Silvio Berlusconi dijo hoy que el actual presidente de Gobierno, Mario Monti podría ser el unificador de todos los moderados en Italia, que son mayoría, para las elecciones generales de 2013.

Durante su intervención en la asamblea de "Italia Popular", Berlusconi reiteró así su invitación a Monti para liderar el centroderecha en la elecciones que se celebrarán en febrero de 2013, después de que el partido el Pueblo de la Libertad (PDL) retirara la confianza al Gobierno en una moción parlamentaria.

La falta de apoyo del PDL y las duras críticas de su secretario general, Angelino Alfano, decidieron a Monti el pasado 8 de diciembre a anunciar al presidente de la República, Giorgio Napolitano, su intención de dimitir una vez se apruebe la Ley de Presupuestos de Estado, lo que se prevé suceda entre el viernes y sábado próximos.

Una vez presentada la dimisión, Napolitano deberá disolver las cámaras, previsiblemente entre Navidad y Fin de Año, y convocará elecciones para mediados de febrero.

"Si Monti aceptase la invitación que tantas veces le he enviado, la última en Bruselas frente a la plana mayor del Partido Popular europeo (PPE) no tiraríamos por la borda una ocasión histórica para vencer las elecciones", afirmó Berlusconi.

Precisamente Monti visita hoy a Napolitano para hablar de su futuro político, un futuro donde los analistas hacen todas las quinielas posibles.

Y es que Monti, en teoría, no puede encabezar una formación política ya que es senador vitalicio, pero sí podría ser presentado por una que le brindase su apoyo para repetir Gobierno.

Los analistas hablan del apoyo del PDL si Monti lo aceptase, e incluso del centroizquierda Partido Demócrata (PD), además de los democristianos de UDC y la formación del empresario italiano y presidente de la escudería Ferrari, Luca Cordero di Montezemolo, con Italia Cívica, nacida para apoyar al ex comisario europeo.