Los Jefes de Estado y Gobierno de la Unión Europea (UE) concluyeron hoy su cumbre de dos días en Bruselas con el respaldo a la oposición Siria, al tiempo que expresaron su preocupación por el rápido deterioro de la situación en ese país.

"Hay una necesidad de apoyar a las fuerzas de la oposición (en Siria) de la manera más eficaz", afirmó el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, en la conferencia de prensa final.

Los Veintisiete también abordaron hoy otras cuestiones, como la intención de desarrollar "una industria europea de defensa más fuerte", para lo que, según Van Rompuy, han pedido a la Comisión Europea (CE) que prepare sus propuestas.

Además de los asuntos relacionados con la política exterior y de defensa de la Unión, los países centraron sus reuniones en el diseño de la nueva arquitectura económica europea y en las maneras de profundizar la unión económica y monetaria, así como sobre el crecimiento, la competitividad y el empleo.

"Hemos tenido una buena discusión sobre el futuro de la UEM y seguimos avanzando", señaló el presidente de la CE, Jose Manuel Durao Barroso, en esa misma conferencia de prensa con Van Rompuy.

El político portugués señaló que quienes apostaban por "el final del euro han demostrado estar totalmente equivocados. Se ha concretado un muy importante acuerdo sobre el supervisor bancario único y sobre la asistencia a Grecia".

Barroso señaló también que a quien le pregunta "si va a sobrevivir el euro", le responde que él confía "en que vamos a superar las dificultades".

Respecto al problema del desempleo, un problema que afecta en Europa a más de 25 millones de trabajadores, Barroso señaló que la Unión "necesita que los jóvenes entren en el mercado laboral", ya que ese colectivo es uno de los más afectados.

Recordó que la semana pasada la CE presentó un conjunto de propuestas para favorecer el empleo juvenil, de las que dijo que esperaba que ayuden a los Estados miembros a hacer frente al problema.

Las propuestas de la Comisión Europea para combatir el desempleo juvenil van destinadas a los jóvenes que ni estudian ni trabajan, y para los que se propone una "garantía juvenil" que les permita acceder a formación o empleo en un plazo máximo de cuatro meses después de haber terminado sus estudios.

La CE pidió a los Veintisiete que tomen medidas para que todos los jóvenes de hasta 25 años reciban una oferta de empleo de calidad, formación continuada o prácticas en un período máximo de cuatro meses tras terminar sus estudios o quedar desempleados.