La aprobación del Gobierno de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, se mantuvo en diciembre en el 62 por ciento, el mismo nivel de septiembre y el más alto desde que asumió su mandato en enero de 2011, según un sondeo divulgado hoy por el Instituto Ibope.

Mientras que el 62 por ciento de los 2.002 electores encuestados por el Ibope en 142 municipios en la primera semana de diciembre calificó como "excelente" o "bueno" el Gobierno de Rousseff, un 29 por ciento lo consideró "regular" y sólo un 7 por ciento lo tildó de "malo" o "pésimo".

Los porcentajes son exactamente iguales a los medidos en un sondeo similar realizado por el Ibope en septiembre y que ya mostraban la elevada aprobación de la gestión de Rousseff.

El porcentaje de electores que aprueba la forma como la primera presidenta de Brasil gobierna subió desde el 77 por ciento en septiembre hasta el 78 por ciento en diciembre, su mayor nivel en dos años de mandato, según el sondeo, que tiene un margen de error de 2 puntos porcentuales y fue encomendado por la Confederación Nacional de la Industria (CNI).

De acuerdo con la encuesta, el porcentaje de electores brasileños que confía en la jefa de Estado se mantuvo estable, en el 73 por ciento, igualmente el mayor nivel desde enero de 2011.

Las políticas de Rousseff que los brasileños más elogian son la dirigida al combate a la pobreza, apoyada por el 62 por ciento de los encuestados, y la destinada al combate al desempleo, bien evaluada por el 56 por ciento.

Pese a los altos niveles de aprobación y de confianza, el porcentaje de brasileños que aprueba la política de combate a la inflación de la mandataria se redujo del 50 por ciento en septiembre al 45 por ciento en diciembre.

El apoyo a la política del Gobierno en el área de salud bajó desde el 33 por ciento hasta el 25 por ciento en el mismo período y la aprobación de la política de seguridad pública cayó del 40 al 30 por ciento.