El presidente de Paraguay, Federico Franco, insistió hoy que su país debe dejar de ceder a Argentina y Brasil el excedente de energía que le corresponde y no utiliza en las hidroeléctricas binacionales de Yacyretá e Itaipú.

"Paraguay renuncia a seguir cediendo su energía", expresó Franco, en una rueda de prensa ofrecida durante una visita al municipio de Nueva Italia, a las afueras de la capital, según se hace eco la agencia pública IP Paraguay.

El jefe de Estado advirtió, además, que sería "bueno" que Argentina y Brasil digan si "van a castigar a Paraguay porque toma la decisión soberana de utilizar su energía".

Franco se expresó en esos términos en un momento en que su país se encuentra suspendido del Mercosur, en una decisión adoptada por Argentina, Brasil y Uruguay el 29 de junio pasado, siete días después de la destitución del presidente paraguayo, Fernando Lugo, en un controvertido juicio político.

"Este Gobierno tomó una decisión soberana, patriótica y sin retorno de utilización de nuestra energía para industrializar y desarrollar el país", abundó el gobernante.

Paraguay tiene derecho sobre el 50 por ciento de la energía producida por la Itaipú y Yacyretá, pero ante la falta de una línea de distribución eficiente y una menor demanda cede a los países vecinos el excedente que le corresponde.

En el caso de la Itaipú, Paraguay utiliza en torno al 10 por ciento de la electricidad generada y el resto acaba en Brasil, que desde el año 2011 paga por ella 360 millones de dólares anuales.

El precio fue triplicado ese año, después de largas negociaciones encabezadas por el entonces presidente, Fernando Lugo, quien había hecho de ese aumento una bandera ya desde la campaña electoral que lo llevó al poder en 2008.