El vicepresidente de Brasil, Michel Temer, consideró hoy injustas las acusaciones contra el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva surgidas a raíz de las declaraciones de uno de los condenados por el caso de corrupción "mensalao".

Temer, dirigente del centro-derechista Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que gobierna con el Partido de los Trabajadores (PT) de Lula y la actual presidenta brasileña, Dilma Rousseff, consideró que las declaraciones realizadas esta semana por un ex fiscal general brasileño invalidan las acusaciones.

El reo que las formuló, Marcos Valerio Fernandes, que implica ahora a Lula en el caso "mensalao", no lo mencionó en el inicio del proceso, pese a ser presionado, según lo afirmado el miércoles por el antiguo fiscal general de Brasil Antonio Fernando de Souza, explicó Temer.

Para el vicepresidente brasileño, que realiza una visita oficial a Lisboa, esas declaraciones de Souza demuestran "que no se está haciendo justicia" al ex presidente Lula con este asunto.

Temer, que se reunió hoy con el presidente portugués, Aníbal Cavaco Silva, restó importancia al giro que ha dado el caso "mensalao" y consideró que las últimas informaciones que circulan en la prensa brasileña "no generarán problema alguno de gobernabilidad".

El nombre de Lula no figuró en el llamado "juicio del siglo" en Brasil entre los 36 acusados por una trama de corrupción organizada durante su primer mandato.

Pero surgió esta semana cuando el periódico "Estado" de Sao Paulo publico la declaración de Valerio Fernandes, condenado a 40 años de cárcel.

El diario, uno de los principales de Brasil, asegura que el reo declaró al Ministerio Público el pasado 24 de septiembre que Lula no sólo "sabía todo" en relación con la trama, sino que además la avaló y obtuvo beneficios económicos "personales".

Sobre las relaciones con Portugal, el vicepresidente brasileño, que abandona Lisboa el sábado tras permanecer dos días en este país, expresó su deseo de que aumente la presencia empresarial brasileña.

En ese sentido se congratuló de que exista capital de Brasil interesado en la compra de la aerolínea TAP y de la gestora aeroportuaria ANA, dos empresas públicas lusas en vías de privatización.

Además del encuentro con Cavaco, Temer se reunión en Lisboa con empresarios brasileiros y con el expresidente y líder histórico de los socialistas lusos, Mario Soares.