El presidente italiano, Giorgio Napolitano, instó hoy a que "no se caiga en alarmismos por las tensiones que han golpeado al Gobierno de Mario Monti provocando su dimisión", durante su tradicional discurso de fin de año a los representantes diplomáticos acreditados en Italia.

"Este difícil tránsito se superará y para todas las fuerzas políticas será un test de su sentido de responsabilidad y vocación europea para no arriesgar los progresos conseguidos a través de intensos esfuerzos y dolorosos sacrificios", dijo Napolitano.

El pasado sábado, Monti se reunió con Napolitano y tras esa entrevista el primer ministro manifestó su intención de presentar su dimisión después de la aprobación de la Ley de Presupuestos, prevista para la próxima semana, tras la retirada del apoyo del partido de Silvio Berlusconi.

Ante las próximas elecciones, que se prevé se celebren en febrero, Napolitano aseguró al cuerpo diplomático que con el futuro Ejecutivo "las columnas que soportan las relaciones internacionales de Italia no cambiarán (...), así como no se alejará de la vocación europeísta y de la política de estabilización del euro", y se "restablecerán las condiciones de competitividad para alimentar el crecimiento y el empleo".

Según el jefe de Estado, que terminará su mandato en mayo, en Italia "la crisis aún no se ha superado, pero se ha superado su fase más aguda y se ha localizado el camino para salir de ella".