Rusia y Brasil, dos potencias con un papel cada vez más destacado en el mundo, buscan mejorar su intercambio comercial ahora centrado en el sector primario, como quedó claro hoy en la reunión entre el primer ministro ruso, Dmitri Medvédev, y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, de visita oficial en Moscú.

Miembros del BRICS, grupo que reúne a las cinco economías más pujantes del mundo, ambos países lamentan un comercio bilateral en el que Brasil exporta carne a Rusia e importa fertilizantes, explicó a Efe un miembro de la delegación brasileña desplazada a la capital rusa.

La presidenta brasileña ya pudo celebrar la primera victoria comercial para su país después de que el fabricante de aviones Embraer recibiera hoy la certificación oficial para comercializar sus aeronaves en Rusia, donde hacen competencia a un modelo local.

Las relaciones comerciales y económicas fueron el eje de la reunión, al igual que lo serán mañana durante el encuentro que mantendrá la presidenta brasileña con su homólogo ruso, Vladímir Putin.

De hecho, Rousseff hizo coincidir su visita oficial a Rusia con el foro empresarial ruso-brasileño inaugurado hoy en Moscú y en cuya clausura participará mañana la mandataria latinoamericana.

"Alrededor de cien empresarios brasileños han venido de Brasil para buscar nuevos negocios con cerca de quinientos empresarios rusos que participan en el foro", explicó un portavoz de la delegación de Rousseff.

La defensa y la energía son dos campos con muchas posibilidades para mejorar el intercambio comercial, toda vez que Brasil quiere "participar en las prospecciones petrolíferas en Rusia en aguas profundas", mientras que su socio, tradicional exportador de armas a todo el mundo, está interesado en vender su tecnología militar.

Ambos líderes hablaron sobre el papel de Rusia en el G20, cuya presidencia asume este país a partir de 2013.

Rousseff trasmitió al primer ministro ruso su visión sobre la crisis económica mundial y buscó conocer las prioridades que tratará de trasladar Moscú a la agenda del G20.

"Colaboramos estrechamente en el marco del G20 y del BRICS, en el ámbito del Fondo Monetario Internacional, y creo que esa cooperación ayudará a consolidar estos contactos, a lo que contribuirá la presidencia de Rusia en el G20", subrayó la presidenta brasileña durante la reunión.

Medvédev podría viajar al país latinoamericano el próximo mes de febrero después de recibir la invitación de Rousseff, que le sugirió aprovechar una visita de trabajo, con motivo de una comisión bilateral al más alto nivel, para ver el carnaval brasileño.

"Gracias por la invitación de ver el carnaval, sería algo muy interesante", dijo Medvédev, que también propuso elaborar para entonces una hoja de ruta de la cooperación bilateral que podría ser firmada en Brasil en febrero.

El primer ministro ruso constató que las relaciones entre los dos países "se encuentran en un alto nivel".

"Pero esto no significa que no tengamos cuestiones y proyectos (pendientes) que pudieran convertirse en el motor del desarrollo de nuestras relaciones en los próximos años", agregó.

El plato fuerte de la visita de la mandataria brasileña a Moscú será la reunión de mañana con el jefe del Kremlin, en la que según la presidencia rusa se analizarán las posibilidades de profundizar la "asociación estratégica" en campos como la energía, la investigación del espacio y la cooperación científico-técnica.

Ambos países cooperan estrechamente en el marco del BRICS, organización de economías emergentes cuya primera cumbre se celebró en 2009 y en la que también participan la India, China y Sudáfrica.