El representante puertorriqueño ante Washington, Pedro Pierluisi, dijo que sería inverosímil que el Congreso estadounidense le dé la espalda al pueblo puertorriqueño, que el pasado noviembre se pronunció mayoritariamente a favor de la anexión de la isla al país norteamericano.

"Sería inverosímil que le dé la espalda a esta orden o pedido de cambio de estatus de los ciudadanos americanos que residen en la isla", dijo el comisionado residente ante el Congreso estadounidense en una entrevista con Efe en San Juan.

Pierluisi, representante sin voto de Puerto Rico ante la Cámara de Representantes en Washington, fue reelegido en las elecciones del pasado 6 de noviembre por el Partido Nuevo Progresista (PNP) que favorece la anexión de la isla caribeña a Estados Unidos.

El representante de los puertorriqueños ante Washington afronta los próximos 4 años en el cargo con Alejandro García Padilla, presidente del Partido Popular Democrático (PPD), formación favorable a perpetuar el presente estatus de Estado Libre Asociado, como gobernador.

"Qué va a pasar y cuándo va a pasar eso no lo puedo predecir. Ahora, que vamos a seguir exigiendo acción eso va ser así, y estamos aquí unidos todos los que queremos un cambio", sostuvo.

Las palabras de Pierluisi llegan después de que el pasado 6 de noviembre, en consulta no vinculante, los puertorriqueños votaran a favor de poner fin a su relación actual como un Estado Libre Asociado de EE.UU., por un 54 % a un 46 %.

En la segunda pregunta de la consulta, la mayoría de los puertorriqueños dijo que su opción preferida para resolver la situación sería convertirse en un estado más de Estados Unidos.

Un 61,1 % votó por la anexión a Estados Unidos, frente al 33,3 % que lo hizo por el Estado Libre Asociado Soberano, entendido como una relación entre iguales, y la independencia (5,5 %).

La consulta coincidió con las elecciones a gobernador que ganó García Padilla con el 48,85 % del escrutinio, frente al anexionista del PNP Luis Fortuño.

"No hay manera de desvirtuar ese resultado, de igual manera que no se puede negar que ya la clara mayoría del pueblo de Puerto Rico no quiere continuar bajo el estatus actual", subrayó Pierluisi sobre el estatus de Estado Libre Asociado, que concede cierto grado de autonomía pero reserva a Washington apartados como fronteras, defensa o relaciones diplomáticas.

En cuanto al análisis que señala que si se suman los votos en blanco -468.478 votos, opción que recomendó el liderato del PPD- a los en favor de la opción del Estado Libre Asociado Soberano, apoyada por algunos sectores del PPD, se supera a los que votaron por la anexión a Estados Unidos, dijo que es un planteamiento sin sentido.

"Lo que cuenta en los sistemas democráticos es el voto y no los espacios en blanco", apuntó, después de aclarar que no es posible interpretar el deseo de las personas que optaron por la opción en blanco.

Pierluisi dijo que el Congreso estadounidense constantemente aprueba leyes que perjudican o benefician a los puertorriqueños sin permitirles participar en ese proceso con voz, voto y plena representación.

"Lo ideal es que se radique un proyecto de ley con apoyo bipartidista, ya que cualquier proyecto en la cámara federal que no tenga apoyo bipartidista está condenado al fracaso", dijo sobre una hipotética normativa para la celebración de un referéndum vinculante que salga de Washington, tras recordar que actualmente los republicanos tienen el control de la Cámara Federal.

Indicó que por ello es indispensable que el liderato republicano apoye un proyecto de plebiscito para Puerto Rico al que los demócratas se unan después.

"En el pasado, en los sectores más conservadores de los republicanos hemos visto reservas a que Puerto Rico se convierta en un estado de la unión", apuntó.

Recordó que a Puerto Rico se le ve como un estado hispano en potencia y que este colectivo está muy de moda, ya que su voto fue crucial en las pasadas elecciones de Estados Unidos.

"Mi meta es lograr que el Congreso le ofrezca la anexión a Puerto Rico a la mayor brevedad posible y queda por verse si lo logro en el futuro cercano", concluyó.

La Constitución local de 1952 define a Puerto Rico como Estado Libre Asociado, cuyos nacionales, con ciudadanía estadounidense desde 1917, disfrutan de una autonomía administrativa parecida al resto de estados del país norteamericano pero no pueden votar por el presidente estadounidense.