La oposición egipcia, unida en el llamado Frente de Salvación Nacional (FSN), mostró hoy sus dudas de que el referéndum constitucional, que comenzará este sábado, se desarrolle de forma transparente porque no se dan las "condiciones necesarias".

En un comunicado, el FSN expresó hoy su "profunda preocupación por la ausencia de las condiciones necesarias para garantizar la transparencia del referendo" y adelantó que no reconocerá los resultados de ninguna consulta sin transparencia.

Además, destacó que no se han cumplido los requisitos planteados previamente por los opositores, como son la celebración de la consulta en un solo día y la supervisión judicial completa.

Según la oposición egipcia, la convocatoria de dos jornadas de votación -los próximos 15 y 22 de diciembre- contradice una ley de 1956, que estipula que esos días deben ser consecutivos.

La Comisión Electoral amplió el referendo de uno a dos días por la falta de jueces que se han mostrado dispuestos a supervisarlo, ya que muchos lo van a boicotear en rechazo a las últimas decisiones del presidente egipcio, Mohamed Mursi.

El principal grupo de la oposición no islamista pidió ayer que se rechace el proyecto de Constitución en el referéndum, aunque descartó participar en la votación si no se cumplen sus condiciones.

En el comunicado de hoy, insistió también en la necesidad de retrasar la consulta popular hasta que se redacte una Carta Magna consensuada entre todas las corrientes y para evitar el clima actual de inestabilidad.

Además, criticó que el Consejo Nacional de Derechos Humanos haya repartido 20.000 autorizaciones para que varias organizaciones locales participen en la observación del referéndum, ya que consideran que este órgano está compuesto por islamistas tras la dimisión de la mayoría de miembros independientes.

En ese sentido, un total de 22 organizaciones de derechos humanos egipcias denunciaron hoy que hay riesgo de manipulación de los resultados del referendo y subrayaron que las autorizaciones a los observadores debería haberlas emitido la Comisión Electoral.

Las asociaciones criticaron también que la Constitución fue redactada sin consenso, el clima del país no es el apropiado para llevar a cabo su consulta y ha faltado tiempo para concienciar a la población del contenido del texto.