El Gobierno español expresó hoy su apoyo a la familia de Asia Noreen Bibi, la pakistaní encarcelada y condenada a morir en la horca por razones de religión, a la vez que se declaró "plenamente implicado" en la defensa de la libertad religiosa y en la lucha por la abolición de la pena de muerte.

El secretario de Estado español de Asuntos Exteriores, Gonzalo de Benito, se reunió hoy con el marido de Asia Bibi, Asiq Mashi, quien se encuentra en Madrid acompañado de una de sus hijas para recibir, este sábado, el premio HO 2012, concedido a su esposa por la organización humanitaria "HazteOir", en reconocimiento de su lucha por la libertad de conciencia.

Durante la reunión, el secretario de Estado se interesó por el estado de Asia Bibi y manifestó a sus familiares su solidaridad, según un comunicado del ministerio de Exteriores.

Al mismo tiempo, De Benito reiteró el apoyo de España a la causa de Asia Bibi, en la misma línea expresada por la Alta Representante de la UE para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, Catherine Ashton.

El Gobierno español, según el número dos de Exteriores, está plenamente implicado en la defensa de la libertad de religión y en la lucha por la abolición de la pena de muerte en el marco de su política de protección y promoción de los Derechos Humanos.

Mashi dijo el miércoles durante una entrevista con Efe que pediría al Gobierno español que presione al de Pakistán para conseguir la liberación de su esposa y que le ofrezca asilo en España.

Asia Bibi, católica como su esposo y sus cinco hijos, se encuentra encarcelada después de ser denunciada en julio de 2009 por unas campesinas en la región paquistaní de Punjab que la acusaron de contaminar el agua que bebían por tocar el recipiente con sus manos, "impuras" por ser cristiana.

En una carta publicada por "HazteOir", Asia Bibi declara que "Dios sabe que es una sentencia injusta y que mi único delito, en este mi gran país al que tanto amo, es ser católica".

Esa organización humanitaria indicó haber recogido 120.000 manifestaciones de apoyo, entre firmas y tarjetas postales, para Asia Bibi que preveía entregar al ministerio de Asuntos Exteriores. EFE