El Gobierno estadounidense advirtió hoy de que el lanzamiento de un cohete de largo alcance por parte de Corea del Norte tendrá consecuencias, pero se abstuvo de dar detalles y dijo que seguirá trabajando con sus socios internacionales para aislar a Pyongyang.

Corea del Norte ha elegido no cumplir con sus obligaciones internacionales "y habrá consecuencias por eso", subrayó el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su rueda de prensa diaria, sin entrar en detalles sobre qué medidas baraja tomar el Gobierno que preside Barack Obama.

"Seguiremos trabajando con nuestros socios internacionales para asegurarnos de que (Corea del Norte) se vea cada vez más aislado", agregó Carney.

También destacó que el presidente Obama "está preocupado por el comportamiento de Corea del Norte".

En un comunicado, el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Tommy Vietor, calificó el lanzamiento como "una grave provocación".

Corea del Norte lanzó este miércoles su cohete de largo alcance Unha-3 desde la base septentrional de Donchang-ri, en una operación que el país comunista ha definido como "un éxito" y que ha sido condenada por la comunidad internacional.

Pyongyang defiende que el lanzamiento tenía como objetivo poner en órbita un satélite científico, pero Corea del Sur, Estados Unidos y sus aliados consideran que encubre una prueba de misiles de largo alcance y, por tanto, viola las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU.

El lanzamiento es el segundo de este año, tras una operación fallida en abril en la que el proyectil terminó en el Mar Amarillo hecho pedazos poco después de despegar.

El Consejo de Seguridad de la ONU, reunido de urgencia a petición de Japón, EEUU y Corea del Sur, condenó el lanzamiento y se mostró dispuesto a tomar medidas en caso de que haya otro.