El Parlamento griego votará esta noche los presupuestos generales para 2013, severamente recortados, tal y cómo han exigido los prestamistas internacionales a cambio de conceder un nuevo tramo de ayuda financiera al país, que Atenas espera recibir en las próximas semanas.

El recorte presupuestario será de unos 9.500 millones, que se cebarán en las pensiones, los salarios públicos, la administración, la sanidad y las prestaciones sociales, mientras que se espera recaudar más a través del incremento de algunos impuestos y tasas.

Se prevé que la coalición gobernante, formada por el partido conservador Nueva Democracia y los centroizquierdistas Pasok y Dimar, no tenga tantos problemas para aprobar dichos presupuestos como tuvo el pasado miércoles para sacar adelante las nuevas medidas de austeridad, adoptadas por un estrecho margen de tres votos.

Dimar ha asegurado que votará a favor de los presupuestos (se abstuvo en la votación de las medidas), por lo que los medios griegos estiman que el texto podría recibir el voto positivo de entre 165 y 168 diputados de los 300 de que se compone la Cámara.

El viceministro de Finanzas, Jristos Staikuras, anunció ayer que el Gobierno ha logrado reducir el presupuesto estatal hasta los 12.300 millones de euros en los primeros diez meses de 2012, casi la mitad que en el mismo periodo de 2011 (21.100 millones de euros).

"La imagen es alentadora. Se están creando expectativas razonables de que podamos conseguir un resultado aún mejor. Estamos un paso más cerca de conseguir el objetivo nacional: lograr superávit primario (antes del pago de los servicios de la deuda) en 2013", afirmó Staikuras durante el debate parlamentario, que se inició el viernes.

El debate está siendo bronco, como ocurrió con el de las nuevas medidas de austeridad esta semana, y un diputado del principal partido de la oposición, la izquierda radical de Syriza, llegó a advertir a los diputados de la coalición gobernante de que podrían terminar siendo linchados por una población harta de austeridad.

"Aquellos de vosotros que habéis firmado los memorandos deberíais estar rezando por que os juzguen en un tribunal especial... en lugar de terminar como el embajador estadounidense en Libia hace unos meses", dijo Stahtis Panagulis, diputado de Syriza.

Los sindicatos y varias organizaciones sociales y políticas han convocado a los griegos a manifestarse frente al Parlamento en la tarde de hoy.

La votación está prevista para las 22.00 GMT de este domingo.