El otrora todopoderoso jefe del Partido Comunista Chino en la ciudad de Chongqing, Bo Xilai, puede quedar expulsado esta semana como miembro del Congreso Nacional del Pueblo, publica hoy el diario "South China Morning Post".

El Comité Permanente del Congreso celebra esta semana su reunión bianual y en su agenda figura la revisión de la membrecía de diversos diputados.

Según declaró al diario el analista político Hu Xingdou, "Bo debe de ser uno de los diputados que espera ese castigo, aunque puede referirse además a otros legisladores, normalmente funcionarios corruptos".

Entre ellos podría figurar el ex ministro de Transporte Ferroviario Liu Zhijun, caído en desgracia por corrupción y que se encuentra a la espera de juicio.

Si finalmente Bo queda expulsado como miembro del Congreso Nacional del Pueblo, los analistas dan por hecho que el ex jefe del PCCh en Chongqing será también expulsado del partido en el XVIII Congreso de esta formación, con lo que se pondría fin definitivo a su carrera política.

El Congreso del PCCh, que renovará a su cúpula política en un proceso que se produce una vez cada década, aún no cuenta con una fecha definitiva para su celebración, aunque se espera que tenga lugar en octubre.

Los analistas coinciden en que las altas esferas políticas del partido quieren tener resuelto el escándalo en torno a Bo para antes de que se celebre el Congreso.

Bo, hasta entonces uno de los políticos más en alza en China y del que se daba por descontado que el Congreso del PCCh le otorgaría un asiento en el todopoderoso Comité Permanente, quedó destituido el pasado marzo.

Casi de manera simultánea se dio a conocer que la esposa de Bo, Gu Kailai, estaba considerada sospechosa de la muerte el pasado noviembre del empresario británico Neil Heywood.

Gu fue juzgada este mes y condenada a una pena de muerte aplazada, lo que le abre la puerta a que se le conmute por una condena de prisión si muestra buen comportamiento durante los próximos dos años.

Durante el juicio, no obstante, apenas se mencionó a Bo, a quien las autoridades no han relacionado con el asesinato y sólo han acusado de violaciones de la disciplina del partido, que no han especificado.

Según declaró el catedrático de Derecho de la Universidad de Pekín Jiang Mingan al diario, "hemos visto el veredicto contra su esposa, que muestra que las autoridades deben haber terminado la investigación contra Bo y han alcanzado un consenso sobre cómo afrontar su caso, comenzando con pasos para incriminarle primero políticamente".