Christine Assange, madre del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, aseguró hoy, en Quito, que en EE.UU. hay un jurado que estudia evidencias para posibles cargos contra su hijo, que está en la embajada de Ecuador en Londres a la espera de que se resuelva su petición de asilo a ese país suramericano.

"Tengo evidencia de que hay un gran jurado en EE.UU. que está analizando evidencias para posibles cargos en contra de mi hijo", dijo Christine Assange en una rueda de prensa tras entrevistarse con el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño.

Assange explicó que el gran jurado es un proceso legal que se realiza en Estados Unidos, "se reúne en secreto, no tiene un juez, tiene cuatro abogados y no se permite ningún material para la defensa".

En la rueda de prensa, el canciller se declaró "muy sorprendido" por la información que recibió de la madre de Assange y señaló que desconocía el dato sobre la supuesta investigación del gran jurado en Estados Unidos.

"Ahora tenemos, incluso, una información del número del proceso que habría comenzado en Estados Unidos", dijo Patiño, que también recibió datos sobre supuestas torturas "que han tenido ciudadanos australianos durante años en la Base de Guantánamo", según comentó.

Se mostró preocupado respecto a los "riesgos" que pudiera "tener no solamente la vida" de Assange sino también "su integridad personal".

Ecuador estudia el pedido de asilo formulado por el fundador de WikiLeaks, quien permanece desde hace más de un mes en su embajada en Londres, donde se refugió para evitar la extradición a Suecia.

Julian Assange es requerido por la Justicia sueca, que lo investiga por presuntos delitos sexuales, aunque el australiano ha negado las acusaciones.

El fundador de WikiLeaks ha alegado una "persecución" en su contra para solicitar asilo a Ecuador, cuyo Gobierno ha reiterado que tomará una decisión "soberana" y apegada a su vocación "humanista".

Las autoridades ecuatorianas sopesan el riesgo de que sea juzgado por razones políticas y pudiera ser condenado a muerte, en el caso de ser extraditado a Estados Unidos, donde podría ser sentenciado por filtrar cables diplomáticos de ese país.

La madre de Assange insistió hoy en que teme la pena de muerte o posibles torturas contra su hijo si es extraditado a Estados Unidos y recordó la situación de Bradley Manning.

Manning, un soldado estadounidense de 24 años, es acusado de haber filtrado cables diplomáticos a WikiLeaks. Lleva más de dos años en prisión desde su arresto en las afueras de Bagdad y se enfrenta a la pena de cadena perpetua si es declarado culpable de ayudar al enemigo, el más grave de los 22 cargos en su contra.

Christine Assange afirmó que el Gobierno de Australia "ha abandonado" a su hijo y apuntó que WikiLeaks y su hijo "están haciendo algo bueno para el mundo" y que tienen miles de personas que los apoyan.

Según la madre de Assange, la situación actual no es un tema de WikiLeaks sino "de justicia y del futuro de la libertad de prensa".

Agradeció al Gobierno de Ecuador por haberlo acogido en la embajada.

La australiana Assange, que se prevé que esta semana se reúna con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, presentó a los periodistas fotografías de su hijo cuando era niño y adolescente y debió suspender momentáneamente la rueda de prensa cuando no pudo contener las lágrimas.

Dijo que como madre está "aterrorizada" por la situación de su hijo y contó que no puede hablar con libertad con él pues, según ella, los teléfonos están intervenidos.

Comentó también que un nieto suyo "ha tenido algunas amenazas de muerte y sólo tiene 21 años. Mi padre está muriendo y parece que su nieto no va a poder verlo antes de que muera. Tenemos síntomas de estrés crónico", indicó.

El titular de la diplomacia ecuatoriana reveló que la embajada de su país en Suecia ha comenzado un trámite para solicitar al Estado sueco que tome a Assange sus declaraciones desde la legación de esta nación en Londres.

"Estamos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para proteger la vida" de Assange, indicó el canciller, que reiteró que no se adoptará ninguna decisión sobre el caso mientras se desarrollan los Juegos Olímpicos en Londres.