Los presidentes de Argentina, Brasil, Uruguay formalizarán mañana en Brasilia el ingreso de Venezuela al Mercosur como miembro pleno, aprobado sin respaldo de Paraguay, que fue suspendido del bloque tras la destitución de Fernando Lugo.

La argentina Cristina Fernández, el uruguayo José Mujica y el venezolano Hugo Chávez han confirmado su asistencia y, según dijeron fuentes oficiales, sostendrán una reunión privada con la anfitriona, Dilma Rousseff, antes del acto formal.

Los presidentes llegarán a Brasilia esta noche, y su encuentro será precedido por una reunión informal de cancilleres de los cuatro países, que esta misma tarde analizarán algunos detalles técnicos referentes a la adaptación de Venezuela a las normas del Mercosur.

El ingreso de Venezuela fue aprobado en 2006 por los socios del Mercosur y refrendado en los años posteriores por los Parlamentos de Argentina, Uruguay y Brasil, pero no se había podido concretar hasta ahora por la falta de ratificación del Congreso paraguayo.

Sin embargo, la destitución el pasado 22 de junio de Fernando Lugo de la Presidencia de Paraguay propició un polémico acuerdo político que se consumó en la Cumbre semestral que el bloque celebró siete días después en la ciudad argentina de Mendoza.

En esa cumbre, a la que no se le permitió asistir al sucesor de Lugo, Federico Franco, Paraguay fue suspendido del bloque y así se consideró zanjado el obstáculo que frenaba la entrada de Venezuela, aprobada en Mendoza por Fernández, Mujica y Rousseff.

La forma en que se alcanzó ese acuerdo generó controversias que fueron más profundas en Uruguay, donde el vicepresidente Danilo Astori criticó en duros términos la decisión y polemizó públicamente con Mujica.

Según Astori, en Mendoza primó lo político sobre lo jurídico y el respaldo al ingreso de Venezuela sin ser ratificado por el Congreso paraguayo "desconoció la institucionalidad" del bloque y fue "quizás la herida más grande en 21 años de Mercosur".

En Uruguay, lo acordado en Mendoza también dejó mal parado al ministro de Relaciones Exteriores Luis Almagro, quien días antes de la Cumbre había asegurado que Paraguay no sería suspendido.

Entre los empresarios de Argentina, Brasil, Uruguay y la propia Venezuela la acogida al nuevo miembro del Mercosur generó, al mismo tiempo, esperanzas de buenos negocios pero también muchas dudas.

Los plazos para la adaptación de Venezuela a las normas del Mercosur y a su Arancel Externo Común, que varía entre 0 y 20 por ciento, según los productos procedentes de países ajenos al bloque. comenzarán a ser analizados hoy por los cancilleres.

"Resta saber si eso será rápido, o si llevará años, o si será cumplido", declaró la semana pasada el presidente del Consejo Exterior de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), Rubens Barbosa, quien consideró que si el proceso es breve, habrá beneficios "para todos".

A fin de acelerarlo, técnicos de Brasil visitaron Caracas la semana pasada y, según Chávez, identificaron unos 230 códigos de productos que Venezuela podría comercializar desde ya en el ámbito del Mercosur.

Chávez dijo además que creará un "fondo estratégico" de "varios cientos de millones de dólares" para apoyar a empresas venezolanas con perfil exportador y se mostró abierto a facilitar inversiones de los sectores privados del Mercosur.

Las dudas también existen sobre el futuro de negociaciones de nuevos acuerdos comerciales del Mercosur con otros bloques o países.

"Venezuela tiene una visión limitada del mundo y puede dificultar nuevos acuerdos", dijo el presidente de la Asociación de Comercio Exterior de Brasil, José Augusto Castro, quien incidió en que "si era difícil lograr consenso entre cuatro países, lo será aún más con los cinco" que serán una vez que Paraguay sea reincorporado.

En ese sentido, uno de los acuerdos que Venezuela deberá asumir a partir de mañana será uno de libre comercio que el Mercosur tiene con Israel, país con el que el Gobierno de Chávez rompió relaciones diplomáticas en 2009.

La Cumbre extraordinaria que el Mercosur celebrará mañana será para Chávez, que está en plena campaña electoral, la primera desde que el año pasado le fue detectado un agresivo cáncer en la región pélvica, del que dice estar totalmente curado.