El Gobierno boliviano reconoció hoy que cometió "varios errores" en el conflicto con los indígenas que rechazan la construcción de una carretera que dividirá la reserva natural del Tipnis que impulsa el presidente Evo Morales.

En un encuentro con medios internacionales, el ministro de Gobierno, Carlos Romero, dijo que el principal error fue permitir "que el conflicto crezca" al no haber "trabajado de manera oportuna" en la consulta sobre la carretera a las comunidades que habitan en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure (Tipnis).

"¿Dónde se produce la susceptibilidad de las comunidades indígenas? Cuando se habla de la construcción de un camino y de un posible trazo que cortaría su territorio y no había ningún viso por parte del Estado para consultar y consensuar", reconoció Romero.

Según el ministro, en un primer momento del conflicto que se agravo en 2011 con una primera marcha de centenares indígenas desde la Amazonía a La Paz los amazónicos pedían que se haga la consulta.

Sin embargo, los nativos criticaron al Gobierno primero por no respetar la ley para que la consulta sea previa al inicio de las obras de la vía y luego por plantearla extemporáneamente incluyendo a productores de coca y otros sectores que no viven en el Tipnis.

Los amazónicos rechazan la obra porque temen que sus territorios sea avasallados por campesinos de la zona vecina del Chapare para ampliar sus cultivos de coca, base de la cocaína.

Romero agregó que otro error fue permitir que se "politice" el problema y se involucren personas que, según dijo, "nunca creyeron" en la defensa de los derechos indígenas y el medioambiente.

Los amazónicos volvieron a marchar entre abril y junio pasados contra la carretera que promueve Morales y que, hasta hace poco, construía la empresa brasileña OAS con apoyo financiero de ese país.

Con su primera marcha, los nativos obligaron a Morales a promulgar una ley que prohíbe cualquier carretera en esa reserva, pero luego el mandatario se arrepintió y, a instancias de otra movilización de leales a su Gobierno, aprobó otra norma para promover una consulta entre los habitantes del Tipnis.

Los nativos y cocaleros afines al Gobierno respaldan ese consulta, pero los opositores consideran que debió hacerse antes de contratar el crédito e iniciar las obras y creen que sus resultados serán manipulados por el Ejecutivo.

Morales ignoró a los nativos de la segunda marcha que caminaron dos meses desde la Amazonía que retornaron a mediados de este mes a sus comunidades en donde se oponen a la consulta, cuyo inicio está previsto para el próximo fin de semana.

Romero defendió ese proceso y también el proyecto vial, al asegurar que una carretera permitirá al Estado desarrollar esa región y ejercer control en el Tipnis para evitar la invasión de cocaleros y la presencia ilegal de madereros.