El ex vicepresidente Dick Cheney está usando su popularidad entre los republicanos conservadores para dar un impulso a Mitt Romney, ofreciendo un evento de recaudación de fondos para el virtual candidato presidencial del partido en un hotel en un lugar montañoso y una cena privada en su casa en Wyoming.

Romney ha evitado presentaciones en público junto con Cheney o con el ex presidente George W. Bush — ambos no muy populares entre votantes independientes a los que necesita si quiere derrotar al presidente Barack Obama en noviembre. Pero los eventos patrocinados por Cheney el jueves por la noche representan un bienvenido respaldo para Romney, que está deseoso de atraer a más de la base del partido.

Romney no tiene relaciones estrechas con el ex vicepresidente, veterano de cinco gobiernos republicanos y que tiene una gran influencia entre los donantes del partido. Aunque Romney habla a menudo con el presidente George H.W. Bush, apenas menciona a su hijo. A veces incluso hace claros esfuerzos por no mencionarle por nombre, refiriéndose a Bush hijo como "el predecesor" de Obama.

Cheney generalmente se ha abstenido de participar en actos políticos y sigue siendo una figura controversial, en parte por sus duras posiciones en política exterior, incluyendo su apoyo a formas de interrogatorio consideradas tortura.

Aún así, Romney ha elogiado a Cheney anteriormente. El año pasado, dijo en una asamblea pública en Arizona que "la sabiduría y el buen juicio" de Cheney serían un modelo para su selección de su compañero de fórmula.

Muchos de los asesores de política de Romney fueron funcionarios en la Casa Blanca de Bush hijo. La ex secretaria de estado Condoleezza Rice expresó recientemente su respaldo a Romney.