La Fiscalía de Corea del Sur emitió hoy una orden de arresto para Lee Sang-deuk, hermano mayor del presidente surcoreano, Lee Myung-bak, por presunta captación ilegal de fondos políticos y tráfico de influencias, informó la agencia local Yonhap.

El caso podría suponer un duro revés para el presidente Lee en el tramo final de su legislatura y para su partido, Saenuri, que el martes previsiblemente presentará a su aspirante a sucesora, la veterana política conservadora Park Geun-hye.

El hermano del jefe del Estado es sospechoso de haber recibido entre 2007 y 2010 unos 600 millones de wones (417.000 euros) del director de la caja de ahorros Solomon, que supuestamente también sobornó a otros políticos para evitar la quiebra de la entidad, que atravesaba serias dificultades económicas.

El pasado mayo Solomon suspendió finalmente sus actividades por falta de capital y tras destaparse diversas prácticas ilegales, lo que provocó el arresto de su presidente, Lim Suk, que fue puesto a disposición judicial.

Lee Sang-deuk, de 77 años, fue sometido a un interrogatorio de 16 horas desde la mañana del martes a la madrugada del miércoles, tras el cual aseguró haber respondido "con sinceridad" a las preguntas de los fiscales.

Estos, que dicen poseer pruebas sobre la entrega de dinero de la entidad al hermano del presidente, esperan aclarar si Lee lo aceptó como soborno a cambio de ejercer su influencia para que la caja de ahorros evadiera la inspección de los organismos reguladores y las correspondientes sanciones.

La Fiscalía surcoreana también cree que el hermano del mandatario podría haber recibido dinero de otra caja de ahorros, Mirae Savings Bank, cuyo presidente fue acusado a su vez de ejercer prácticas comerciales ilegales.

Además, se han planteado sospechas sobre el origen de 150 millones de wones (104.000 euros) que recibió de una empresa para la que había trabajado en el pasado y otros 700 millones (486.000 euros) hallados en una cuenta de sus subordinados.

El caso de Lee Sang-deuk es el primero en que el hermano de un jefe de Estado en activo es acusado por los fiscales en Corea del Sur, y se produce cuando el presidente, Lee Myung-bak, afronta sus últimos meses en el cargo a la espera de las elecciones presidenciales de diciembre.