Los técnicos de la "troika" -Banco Central Europeo (BCE), Comisión Europea (CE) y Fondo Monetario Internacional (FMI)- llegaron hoy a Chipre para analizar sus cuentas tras la petición de ayuda financiera al Eurogrupo para su sector bancario.

El grupo, formado por 25 expertos, comenzarán mañana su trabajo de revisión de las cuentas públicas de Chipre, país que el domingo asumió la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), según informaron a Efe fuentes oficiales conocedoras de la agenda de la "troika".

Mañana, los expertos celebrarán sendas reuniones con representantes del Ministerio de Finanzas y del Banco Central de Chipre para analizar las necesidades económicas del país.

La "troika" examinará con especial atención el sector bancario de la isla mediterránea, muy debilitado por el efecto de la quita de la mitad de la deuda pública de Grecia en manos privadas, y que ha dejado descapitalizada a entidades con bonos estatales helenos.

Asimismo, también se evaluará la economía chipriota, por lo que se reunirán también en los próximos días con la comisión parlamentaria de Economía, según la misma fuente.

Aunque no se ha especificado de forma oficial el periodo de estancia de los expertos en la isla, se estima que su evaluación puede durar entre dos y tres semanas.

Sólo los dos principales bancos chipriotas requieren una inyección de 2.300 millones de euros, aunque otras evaluaciones, como la de la agencia de calificación Fitch, calcula que todo el sector puede requerir hasta 6.000 millones de euros, el 30 % del PIB de la isla.

Debido a que Chipre tiene cerrado el acceso a los mercados desde hace meses, el pasado lunes solicitó ayuda a sus socios de la zona del euro.

El Eurogrupo aceptó la petición de ayuda pero estableció que se debería aplicar un programa de ajuste completo a toda la economía, junto con el FMI, y no solamente limitado al sector bancario.

Algunas fuentes han estimado que el rescate podría llegar en ese caso a los 10.000 millones de euros, el 50 % del PIB de Chipre, para dar respuesta no sólo a las necesidades de recapitalización de la banca, sino también a las del Estado.

Chipre ha venido reiterando su temor de que las condiciones macroeconómicas que acompañan los créditos de Bruselas puedan ahondar la recesión en el país, cuya economía se contraerá este año un 1,1 %, según el Banco Central de la isla.

Chipre cuenta con importante vínculos económicos con Grecia debido a sus lazos históricos y culturales, lo que ha golpeado a la economía de la isla, cuyo paro se ha triplicado en los últimos cuatro años hasta algo más del 10 %.