El vicepresidente de Venezuela, Elías Jaua, dijo hoy que el "juicio político" abierto contra el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, es un "zarpazo de las oligarquías y del imperialismo" que no solo afecta al pueblo paraguayo, sino también a la "revolución bolivariana".

"Cada ataque contra un presidente, como es el caso de Fernando Lugo, es un ataque contra nosotros, contra la revolución bolivariana", afirmó Jaua en una acto público transmitido por la televisión estatal.

"Hoy la batalla del pueblo paraguayo es la batalla del pueblo venezolano, y estamos entonces comprometidos en derrotar este nuevo zarpazo de las oligarquías y del imperialismo", agregó.

La Cámara de Diputados paraguaya promovió el jueves en apenas cinco horas y por abrumadora mayoría un "juicio político" en el que el Senado se constituyó en tribunal tal como establece la Constitución paraguaya para estos casos.

Los diputados designados como fiscales esgrimieron entre otras razones para el enjuiciamiento del presidente los 17 muertos que dejó un choque armado entre policías y campesinos ocurrido durante un desalojo en una hacienda el pasado 15 de junio.

"El imperialismo y las burguesías (están) tratando de debilitar el proyecto revolucionario latinoamericano", denunció el vicepresidente venezolano, que enmarcó este episodio en la lucha por conseguir "que se respete la voluntad de los pueblos de este continente".

"Que el imperialismo norteamericano sepa que ya no es el patio trasero nuestra América Latina", sentenció.

Jaua resaltó que "hay Gobiernos dispuestos a defender la soberanía y la independencia de todos los países de América Latina y del Caribe".

El vicepresidente señaló que los Gobiernos de la región derrotarán este "ataque" en Paraguay del mismo modo que se hizo en Venezuela durante el golpe de Estado que sacó brevemente del poder al presidente Hugo Chávez en abril de 2002, o como se hizo, según dijo, en Bolivia o en Ecuador con los presidentes Evo Morales y Rafael Correa, respectivamente.

Una delegación de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), encabezada por el secretario general del organismo, el venezolano Alí Rodíguez, acudió a Asunción a mediar en la crisis política que afronta Lugo, quien ha denunciado que enfrenta un "golpe de Estado exprés".