La presidenta de la Comisión Electoral Central (CEC) de Bielorrusia, Lidia Yermóshina, anunció hoy que su país está dispuesto a recibir a observadores internacionales en los comicios parlamentarios convocados para el 23 de septiembre próximo.

"Al igual que antes, estamos abiertos a recibir observadores internacionales", dijo Yermóshina en una reunión de la CEC, en la que se aprobaron las normas que regulan las misiones de observación, informó desde Minsk la agencia rusa Interfax,

La presidenta de la CEC indicó que Bielorrusia "trabaja perfectamente" con los observadores internacionales y subrayó que las evaluaciones negativas de los procesos electorales bielorrusos "las escriben en sus despachos funcionarios que no han asistido a las elecciones".

Al convocar los comicios, el presidente bielorruso, Alexandr Lukashenko, en el poder desde 1994 y considerado el último dictador de Europa, anunció cortapisas a la campaña electoral y a la conformación de los comités electorales locales.

"La realización de la campaña electoral no puede seguir las reglas de acciones callejeras", dijo.

Tampoco permitirá el presidente bielorruso que representantes de los partidos que le causaron problemas en las ultimas elecciones presidenciales, que derivaron en masivas protestas callejeras por los resultados, formen parte de la comisiones electorales locales.

Decenas de opositores han sido juzgados en el proceso abierto contra los participantes en los disturbios que estallaron en Minsk en diciembre de 2010 tras el cierre de los colegios electorales, cuando la oposición salió a las calles de la capital bielorrusa para denunciar fraude de los comicios presidenciales.

Entre los encarcelados estaban cinco candidatos presidenciales -Vladímir Nekliáev, Vitali Rimashevski, Nikolái Statkevich, Andréi Sánnikov y Dmitri Uss- condenados a penas de hasta 6 años de prisión.

A día de hoy, de los candidatos presidenciales el único que continúa en prisión es Statskevich.