El presidente estadounidense, Barack Obama, prolongó hoy las sanciones y la postura de presión de Estados Unidos contra Corea del Norte debido a que persiste la amenaza nuclear del régimen norcoreano.

Con una orden ejecutiva, Obama extendió un año más la llamada "situación de emergencia nacional" con lo que se mantienen las sanciones y política de presión hacia Corea del Norte, que sigue sin acercar posturas con EE.UU. y su aliados en la zona, Japón y Corea del Sur.

Corea del Norte "constituye una inusual y extraordinaria amenaza para la seguridad nacional, la política exterior y la economía de Estados Unidos", indica la orden ejecutiva por la que el presidente solicita la extensión de las sanciones.

La orden señala que persiste la amenaza por "la existencia y riesgo de proliferación de armas que usan material de fisión en la Península de Corea y las acciones y políticas del Gobierno norcoreano que desestabilizan la península y ponen en peligro las Fuerzas Armadas de Estados Unidos".

EE.UU. ha impuesto fuerte sanciones económicas, comerciales y financieras contra el régimen comunista norcoreano, y las relaciones no han mejorado tras la muerte en diciembre de Kim Jong-il, que cedió el poder absoluto a su hijo Kim Jong-un.

Kim Jong-un sigue sin satisfacer las demandas de Estados Unidos y sus aliados para detener sus provocaciones y poner fin a su programa nuclear tanto con conversaciones bilaterales como con la reanudación de las conversaciones a seis bandas, en las que ambos participan con China, Corea de Sur, Japón y Rusia.