El primer ministro canadiense, Stephen Harper, dijo hoy que solicitará al G20 "acciones coordinadas" para responder a corto plazo a la crisis financiera europea, poco antes de partir hacia la localidad mexicana de Los Cabos donde el lunes se inicia la cumbre.

Al mismo tiempo, su ministro de Finanzas, Jim Flaherty, que acompaña a Harper a la Cumbre del G20, reafirmó durante el fin de semana la negativa de aportar "dinero del contribuyente canadiense" a un fondo de emergencia para ayudar a los países europeos por considerar que "están entre los más ricos del mundo".

Flaherty afirmó hoy durante una entrevista en televisión: "La situación no es que estamos lidiando con países pobres. Estamos tratando con algunos de los países más ricos del mundo, que es bastante diferente de la situación en la que el Fondo Monetario Internacional (FMI) normalmente trata".

El jueves, el portavoz de Harper, Andrew MacDougall, y altos funcionarios del Gobierno canadienses repitieron el mismo mensaje al señalar: "Somos de la opinión que Europa tiene los recursos que necesita para superar esta crisis".

"Como la economía más rica del mundo, Europa tiene los recursos que necesita para resolver el problema", dijo MacDougall durante una rueda de prensa.

El conservador Harper dijo que acude a Los Cabos para defender el modelo de Canadá, el país del G7 que mejor salió parado de la crisis financiera y la recesión de 2008, en gran parte a las normas bancarias establecidas una década antes por sucesivos gobiernos liberales.

El primer ministro canadiense recordó que Canadá tiene "uno de los más fuertes Producto Interior Bruto (PIB) y tasas de crecimiento de empleo de los países del G7 desde el inicio de la crisis económica global en 2008".

Harper también señaló hoy que el "mensaje de Canadá al G20 será que el crecimiento económico y la disciplina fiscal no se excluyen la una a la otra, van de la mano".

"Solicito a todos los países del G20 a seguir con sus compromisos del Plan de Acción de Cannes para responder los riesgos a corto plazo y asegurar la prosperidad y crecimiento a largo plazo", añadió Harper.

Parte del modelo canadiense está reflejado en el proyecto de ley de los presupuestos que Harper acaba de presentar en el Parlamento canadiense y que contiene medidas para relajar controles medioambientales, aumentar la edad de jubilación y recortes a las prestaciones sociales para "estimular la economía canadiense".

Pero el Gobierno canadiense también ha mandado mensajes contradictorios sobre la situación en Europa.

Mientras que Harper ha advertido de la gravedad de la crisis y las peligrosas implicaciones que tiene para el resto de la economía mundial, incluida la canadiense, Flaherty dijo hoy que la situación puede que no sea "tan dramática".

"No creo que estemos cerca de nada tan dramático" dijo Flaherty durante su aparición en televisión cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que un agravamiento de la crisis europea arrastre a la economía mundial a una recesión peor de la de 2008.

"Creo que estamos en una grave situación en Europa y hay un conjunto de acciones que necesitan tomarse", añadió Flaherty.

El viernes, Harper dijo que "los riesgos a la economía global que supone la eurozona siguen siendo considerablemente elevados", con la capacidad de afectar "a todos".

Por si acaso, MacDougall reconoció que Canadá está preparada para un agravamiento de la crisis europea.

"Lo que el primer ministro ha dicho es que si hay un mayor empeoramiento o un choque externo, Canadá estaría lista para actuar, y ha dicho que hay una serie de cosas que Canadá podría hacer", agregó.