La Comisión Europea (CE) ha recomendado hoy "observar con más detalle" la "tendencia proteccionista" de la política comercial argentina, a raíz de la decisión en abril del Gobierno de Cristina Fernández de expropiar el 51 % de la petrolera YPF a la española Repsol.

"Se ha vuelto relevante observar con más detalle hasta qué punto los países han aplicado medidas que afectan a las inversiones extranjeras" y, "en particular, controlar las tendencias proteccionistas en Argentina", señala el informe anual de la CE sobre prácticas comerciales restrictivas, que alerta también de la proliferación de este tipo de medidas en Brasil o Bolivia.

Además, Argentina es el país que más medidas restrictivas al comercio ha puesto en marcha desde 2008, hasta 119, por delante de Rusia (86) e Indonesia (59), según el documento.

El estudio identificó entre septiembre de 2011 y el mes pasado 123 nuevas medidas proteccionistas en 31 países (incluidos los miembros del G20), lo que supuso un aumento del 25 % y que el total ascendiera a 534 (desde 2008, sólo se han levantado 89 de estas medidas).

"Recordemos que el G20 (en una cumbre en 2009) se comprometió a poner fin a estas prácticas y recalcó que el proteccionismo no beneficia a nadie", indicó en un comunicado el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht, quien manifestó su preocupación por el "agudo ascenso" de dichas medidas en los últimos meses.

El informe destaca que desde 2008 las restricciones a las inversiones representaron "sólo" el 10 % del total de políticas proteccionistas, aunque "se debería tener en cuenta que medidas 'ad hoc' como las tomadas por Argentina o Bolivia, impactan considerablemente en su clima de inversión para la UE, incrementando su impredecibilidad y limitando su atractivo".

Además de subrayar el caso de YPF, el texto recuerda que Argentina ha puesto en marcha otras restricciones a las inversiones extranjeras, como la ley de 2011 que establecía que las inversiones y activos de aseguradoras no podían exceder el 50 % de su capital total, lo que provocó que las empresas repatriasen esos fondos.

Asimismo, en diciembre de 2011 Argentina restringió la compra de tierras por parte de extranjeros, lo que limitó la propiedad de terrenos rurales por parte de los no argentinos, apunta el documento.

Por otro lado, indica que el país ha seguido aplicando medidas aduaneras restrictivas, y que desde febrero ha introducido nuevos procedimientos administrativos de forma que todas las importaciones necesitan una declaración jurada previa y, los servicios, desde abril.

Esta política argentina ha sido denunciada finalmente por la CE ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

Por otra parte, el informe denuncia la política de Bolivia en los últimos años para reafirmar el control estatal sobre industrias estratégicas con nacionalizaciones y expropiaciones, algunas de ellas con disputas sobre las compensaciones o renegociaciones de contratos con compañías petroleras o gasísticas, lo cual "también impacta en la confianza de los inversores extranjeros".

En esa línea, denuncia también medidas restrictivas comerciales de Brasil como parte de su política industrial o de estímulos a determinados sectores nacionales.

Además, destaca que Brasil ha anunciado un aumento del 30 % de los impuestos a los productos industriales para el sector del automóvil, y que ha introducido licencias no automáticas y requisitos de inspección para las importaciones que incrementan los procedimientos y los costes.

El informe considera necesario igualmente reforzar el escrutinio a Rusia, que últimamente ha prohibido la importación de ganado europeo y ha mantenido preferencias a productores locales en el mercado de contratación pública, medidas que podrían ir contra sus obligaciones como nuevo miembro de la OMC.