La Bolsa de Atenas ha abierto con una fuerte subida, del 3,16 % respecto al cierre del viernes, en reacción a nuevos sondeos sobre la intención del voto de los Griegos en los comicios que revelan un retroceso de la izquierda radical y un avance de los conservadores de Nueva Democracia (ND).

El índice principal ATHEX alcanzó los 500,42 puntos a las 09.00 GMT, 15,31 puntos más que su valor al cierre del viernes, lo que supone una subida del 3,16 por ciento.

Todos los índices parciales, con la excepción de la construcción, habían avanzado más del 2,5 por ciento. A la cabeza se situaba el sector del comercio y de los servicios financieros, con subidas del 4,91 y 5,60 por ciento, respectivamente, mientras que el índice bancario registraba un alza del 3,24 por ciento.

La Bolsa de Atenas había cerrado una semana de pérdidas y especialmente el viernes, el ATHEX se desplomó un 3,45 por ciento hasta situarse en niveles de la década de 1980.

En toda la semana pasada el parqué ateniense acumuló pérdidas cercanas al 9 por ciento.

La subida de hoy es de momento solo una recuperación parcial de ese terreno perdido y se atribuye principalmente al optimismo de los mercados que han despertado varios sondeos sobre el posible resultado de las nuevas elecciones legislativas de Grecia el próximo 17 de junio, publicadas el domingo.

En todas esas encuestas el partido conservador de Nueva Democracia encabeza la intención de voto, con entre el 25,6 y el 27,1 por ciento del apoyo popular, seguida por la Coalición de Izquierda Radical Syriza (20,1-26 por ciento), que también se está fortaleciendo, aunque queda relegada al segundo lugar.

En sondeos anteriores Syriza, que tras los comicios del pasado 6 de mayo quedó ya como segunda fuerza política y relegó así a los socialistas del Pasok al tercer lugar, lideraba la intención del voto.

Pero lo más importante es que todos los sondeos del domingo aseguran que Nueva Democracia (ND), de Andonis Samarás, si bien no tendría suficientes escaños para gobernar en solitario, sí podría formar un gobierno junto con el Pasok, que lidera Evangelos Venizelos.

La coalición de estos dos grandes partidos tradicionales despierta confianza ya que tanto una como otra han participado en el anterior gobierno interino de unidad nacional que, bajo el tecnócrata Lukás Papadimos, se han comprometido a cumplir con el memorándum de austeridad pactado con la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Por el contrario, Alexis Tsipras, líder de Syriza, ha asegurado que si asciende al poder no cumplirá con los compromisos exigidos en ese acuerdo para que Grecia continúe recibiendo la gigantesca ayuda financiera externa con el fin de evitar su quiebra, y aspira a renegociar las condiciones del pacto, algo que han rechazado los socios comunitarios.